Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:37 pm
Claritza Arlenet Peña, profesora de la Escuela de
Educación en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), lideró la actividad La
lección del gato el sábado 29 de noviembre en la Carpa Principal de
la Feria del Libro del Oeste de Caracas (FLOC). Este evento, concebido
inicialmente como un espacio de promoción y fomento de la lectura para niños de
la red Fe y Alegría, se tradujo
en la oportunidad para el desarrollo de competencias narrativas, colectivas y
socioemocionales.
El objetivo de la jornada fue doble. Por una parte,
estimular las competencias ambientales a través de narrativas de videocuentos
y, por el otro, ofrecer la experiencia de la adopción de gatos. Es un proyecto que se inscribe en la visión universitaria
de fortalecer los lazos de extensión social con organizaciones aliadas,
demostrando que la academia puede ser un puente para el abordaje de
problemáticas ambientales y la promoción de acciones más responsables.
La lección del gato es,
también, el título del cuento de la profesora Peña sobre la historia de Chano,
el gato de Valentina, que busca desesperadamente acercarse a la niña
recordándole la importancia de los vínculos en una sociedad abstraída por la
tecnología. Este cuento infantil contiene una reflexión sobre el mundo digital
y el tiempo dedicado por los usuarios en las redes sociales. La obra plantea el
reconocimiento del sentido humano desde la mirada de un pequeño gato.
La adopción
de gatos es una opción noble. Ayuda a mitigar el crecimiento alarmante de gatos callejeros que
sobreviven en las ciudades. Si bien aplaudimos la labor incansable de los
grupos de cuidado que trabajan en esterilización y rescate, nos enfrentamos a
un fenómeno inquietante: el envenenamiento
sistemático de gatas. Un acto de crueldad de eliminación de vidas de
forma violenta. El resultado directo es
el abandono de las crías recién nacidas, vulnerables.
No podemos permitir que esta indiferencia se normalice. Abrir nuestros hogares a un gato es la acción más amorosa y genuina. La adopción salva dos vidas: la del gato que entra en un hogar y la de aquel otro gato que ocupa el espacio liberado en un refugio. /Prensa/ FAMICINE