Mérida, Enero Miércoles 21, 2026, 07:05 pm
Cuando los hombres son buenos y luchan por las reivindicaciones sociales de su pueblo, jamás podrán ser olvidados. El sentido común lo mantendrá siempre presente en ese recuerdo. Muchos recuerdan a aquel hombre que se destacó en la lucha sindical y política para convertirse en un ser querido y apreciado por sus amigos y compañeros de su partido y de otras organizaciones que tanto lo respetaban.
Me refiero a un hombre que vio su
vida truncada trágicamente como fue Ramón Ruiz Polanco. Se acercaba la última
semana de noviembre de 1979, y ya había preparativos para celebrar la llegada
del mes decembrino que en Falcón se celebra con diferentes festividades. En
Coro se da la bienvenida al último mes del año con repique de tambor, mientras
que en otros lugares se inician con caravanas y se anima con grupos musicales, para
dar la bienvenida a la navidad.
Ramón Ruiz Polanco, el entrañable[PC1] y nobel
presidente del Concejo Municipal de Carirubana, era muy conocido por su
trayectoria como dirigente sindical y político de aquellos que velaban por el
bienestar de su pueblo, por sus reivindicaciones, porque así era Ramon Ruiz
Polanco desde el sindicato STOPS en las petroleras. Su gente aún lo recuerda
como un ser preocupado por sus trabajadores.
Ramón Ruiz Polanco había nacido el
21 de enero de 1929 en Píritu, hoy Municipio, que antes pertenecía al Municipio
Zamora que es Cumarebo, en el estado Falcón. Buscando nuevos horizontes, se
traslada a la ciudad de Punto Fijo. Allí se estableció y es en los años 50 con
el boom petrolero que con solo 21 años ingresa a la compañía Shell de Venezuela,
en la cual pasa a trabajar en el área del comisariato, y desde allí inicia su
vida como sindicalista de connotada trayectoria honesta, sincera y ética de un
líder social. Era militante del partido socialcristiano Copei, en donde llegó a
ganar espacios. Fue electo secretario general del sindicato petrolero STOPS, y
como líder sindical velaba por los trabajadores que laboraban en la compañía
petrolera de aquel tiempo. Además de llegar a ocupar cargos de responsabilidad
nacional en el sindicalismo venezolano, fue electo diputado al Congreso
Nacional, diputado a la Asamblea Legislativa del estado Falcón, y por último
electo presidente del Concejo Municipal de Carirubana en 1979.
Se estaba llevando a cabo la
celebración del inicio decembrino, para el primero de diciembre, hace ya 46
años, se organizó una caminata por las principales calles y avenidas de Punto
Fijo con grupos musicales, y ésta finalizaría en el módulo del barrio Bolívar,
ubicado en la antigua avenida Porlamar (que hoy lleva el nombre de avenida
Ramón Ruiz Polanco). La caminata ya finalizaba a pocos metros del evento, donde
habría música y celebración por la llegada de la navidad. Era notoria la
alegría festejada por los participantes de esa caminata. El presidente del
Concejo Municipal había organizado todo aquello, pero de repente explotó un
cohete, y unas esquilas de madera se incrustaron en el tórax de Ramón Ruiz
Polanco. Falleció a los pocos minutos de haber ingresado al ambulatorio del
seguro social, hoy Hospital Calle Sierra.
Este dirigente curtido de
popularidad y de gestión social va a ser sentido y llorado por su desaparición
física. En todo Falcón fue muy sentida su muerte. Ha habido en Falcón otras
muertes muy sentidas por la gente, como la muerte del ex gobernador Ramón
Antonio Medina y su familia en un trágico accidente de tránsito en la carretera
Coro- Punto Fijo; la del joven genio musical Ciro Elvin Trejo, muerto en
circunstancias misteriosas en un conservatorio en Francia; y la del cantor del
pueblo Alí Primera, en la que se dio una multitudinaria despedida.
Hoy, a cuarenta y seis años de la
perdida de Ramón Ruiz Polanco, lo recordamos como ese hombre líder y sincero
con su pueblo, un servidor público a carta cabal quien sembró para siempre en
sus amigos y compañeros ese compromiso de hombre y paisaje, cuando se libran
luchas a favor de los desposeídos. Hoy te recordamos como a tantos que se han
ido sembrando su fruto en este largo camino como semilla germinada de humanidad
que tanto anhelamos en este mundo de dificultades e injusticias y en este
recuerdo noble del pasado que anduvo de mano con el progreso y bienestar de
nuestra Paraguaná.