Rodríguez fue enfática al señalar que las acusaciones de narcotráfico o falta de democracia son excusas para ocultar la ambición sobre el crudo venezolano.
"Se les cayó la careta. Ya sabemos que la verdad verdadera es el petróleo, que lo quieren sin pagar un centavo. Si quieren petróleo, lo tienen que pagar; no se lo van a robar" , sentenció la vicepresidenta ante la comunidad organizada.
Asimismo, extendió esta advertencia a las autoridades de Trinidad y Tobago, específicamente a la primera ministra Kamla Persad-Bissessar, subrayando que "si quieren una molécula de gas, también la tienen que pagar".
En respaldo a las políticas del presidente Nicolás Maduro, la vicepresidenta ratificó la suspensión de cualquier acuerdo energético con la nación caribeña mientras persista lo que calificó como una "agenda de hostilidad".
Rodríguez acusó a dicho gobierno de participar en el robo de buques petroleros venezolanos. "No hay acuerdos, negociación, producción ni gas para Trinidad y Tobago mientras se mantenga esa postura", aseguró, reiterando el derecho de Venezuela a defender su soberanía y sus recursos.
Durante su intervención, la Vicepresidenta trazó una línea histórica entre los ataques que recibió el Libertador Simón Bolívar en 1823 y los que enfrenta hoy el actual Ejecutivo.
La Vicepresidenta aseguró que el pueblo de los Estados Unidos se siente "indignado" al ver a sus autoridades cometer crímenes internacionales en el Caribe, reafirmando que Venezuela continuará reivindicando su historia y su derecho a la autodeterminación.