Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:19 pm
La estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) enfrenta crecientes obstáculos para colocar su crudo en los mercados internacionales, luego de que Estados Unidos incautara recientemente un buque con petróleo venezolano. De acuerdo con operadores del sector y fuentes citadas por Reuters, más de 11 millones de barriles permanecen retenidos en distintos navíos, mientras los compradores presionan para renegociar contratos spot y los descuentos frente al precio internacional continúan ampliándose.
La semana pasada, la Guardia Costera estadounidense interceptó frente a las costas de Venezuela al buque Skipper, en lo que representó la primera incautación de un cargamento de crudo venezolano bajo el esquema de sanciones. De forma simultánea, Washington sancionó a seis compañías navieras y a sus empresas vinculadas, como parte de una estrategia destinada a restringir los ingresos del gobierno de Nicolás Maduro, altamente dependiente de las exportaciones petroleras para financiar subsidios y programas estatales.
Según fuentes del mercado, el impacto de estas medidas se reflejó de inmediato en los precios del crudo Merey, un petróleo pesado cuyo principal destino es China. Los descuentos frente al Brent se ampliaron hasta los 21 dólares por barril, frente a los 14 y 15 dólares registrados la semana anterior. Esta brecha responde, entre otros factores, al aumento del costo de la denominada cláusula de guerra, exigida por los armadores para cubrir los riesgos asociados a posibles interceptaciones, demoras o desvíos, en un contexto de mayor presencia militar estadounidense en el Caribe.
El mercado chino, principal receptor del crudo sancionado, muestra señales de saturación, lo que incrementa la competencia entre cargamentos y debilita aún más la demanda por el petróleo venezolano. En paralelo, varios clientes han solicitado a Pdvsa flexibilizar las condiciones comerciales, incluyendo cambios en la exigencia de pagos anticipados en moneda digital para autorizar embarques y el reembolso de las sobreestadías generadas por retrasos recurrentes. Una fuente interna advirtió que, de no ajustarse estas condiciones en un entorno de riesgo creciente, la empresa podría enfrentar un aumento de solicitudes de devolución de cargamentos.
Pdvsa no respondió a las solicitudes de comentarios de Reuters. Sin embargo, la ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, afirmó durante una teleconferencia interna que las medidas adoptadas por Estados Unidos no interrumpirán las operaciones de la compañía, según información divulgada por el propio ministerio y la empresa estatal.
Mientras gran parte de los cargamentos permanece inmovilizada, Chevron continúa siendo la única compañía que exporta crudo venezolano sin retrasos significativos. En contraste, los buques afectados por sanciones navegan en modo oscuro, con los transpondedores apagados, como una medida para reducir el riesgo de interceptación en su tránsito hacia los mercados internacionales.
Con información de Versión Final