Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:11 pm
Un análisis publicado por el diario The New York Times destacó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sustentado su campaña de presión contra Venezuela en interpretaciones distorsionadas de la situación legal y factual, en particular al justificar ataques y medidas militares desde Washington.
Según el artículo del New York Times reseñado en medios hispanos, para respaldar las acciones de su administración, Trump “se ha basado regularmente en afirmaciones que distorsionan las circunstancias, incurren en contradicciones y retuercen el lenguaje”.
El análisis del Times critica específicamente la presentación de un supuesto “conflicto armado” con cárteles y con Venezuela, algo que permite —en la narrativa oficial— justificar actos que de otro modo serían ilegales. El artículo señala que el gobierno dijo al Congreso que Trump había “determinado” que Estados Unidos estaba en un conflicto armado formal con los cárteles de la droga y que los tripulantes de las embarcaciones eran “combatientes”, no civiles.
Expertos fuera del gobierno, citados por el periódico, no están de acuerdo con esa caracterización, ya que “las personas no pierden su condición de civiles por cometer delitos” y el envío de cocaína no constituye un ataque armado en términos de derecho internacional.
El artículo también apunta a cómo la Casa Blanca ha utilizado términos específicos —como “bloqueo total y completo de todos los buques petroleros sancionados”— en formas que, según el Times, distorsionan el significado jurídico de esos conceptos, cuando en realidad lo ocurrido puede corresponder a acciones de aplicación de la ley o sanciones, y no a un bloqueo formal en sentido de derecho de guerra.
En este contexto, el New York Times plantea que la estrategia comunicativa y jurídica de la administración no se ajusta con claridad al derecho internacional ni a los requisitos legales internos para el uso de la fuerza militar, lo que ha generado un debate intenso entre expertos en derecho de conflictos armados.
Este análisis se inserta en un momento de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, con el gobierno estadounidense implementando acciones dirigidas a presionar al régimen de Nicolás Maduro y justificar operaciones en nombre del combate al narcotráfico.
Con información de El Nacional