Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 03:45 pm
La crisis diplomática entre Madrid y Caracas sumó un nuevo capítulo de alta sensibilidad humanitaria. Este martes, el presidente Pedro Sánchez recibió a los familiares de José María Basoa, Andrés Martínez Adasme y el periodista Miguel Moreno Dapena, ciudadanos españoles cuya detención fue calificada por el Gobierno de España como una privación de libertad "sin base legal".
El encuentro, en el que también participó el canciller José Manuel Albares, ocurre en un contexto de máxima fricción tras el asilo otorgado a Edmundo González y las recurrentes acusaciones de Miraflores sobre supuestas tramas de magnicidio que involucran a ciudadanos extranjeros.
El caso de Moreno Dapena, detenido tras la interceptación de un buque de exploración científica, y el de los bilbaínos Basoa y Martínez Adasme, señalados de terrorismo, son solo la punta del iceberg de una realidad que afecta a otros once ciudadanos de doble nacionalidad.
Según datos de la ONG Foro Penal, la cifra de presos políticos en Venezuela asciende a 902, evidenciando una táctica de detenciones arbitrarias que España intenta combatir mediante canales diplomáticos que hoy lucen más estrechos que nunca.
Según EFE, Sánchez prometió que su Ejecutivo agotará todas las instancias para revertir lo que organismos internacionales denuncian como una instrumentalización de la justicia para fines políticos.
Con información de El Nacional