Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 03:44 pm
El año 2025 marcó un
período de avances significativos para la Apula y el IPP, con el apoyo y el
trabajo articulado con la Fundación Fondo de Jubilaciones y Pensiones del
Personal Docente y de Investigación de la Universidad de los Andes (Fonprula),
con resultados que abarcan la salud, el bienestar, la cultura, el deporte y la
vida académica en los núcleos Mérida, Táchira y Trujillo. Una gestión que
apuesta por construir la universidad del futuro desde una gerencia efectiva y
eficiente.
El centro de una
acción: La salud
En el ámbito de la salud,
destaca la consolidación del Centro de Atención de la Salud Apula–IPP “Dr. José
Gregorio Hernández”, que registró 7 mil 697 atenciones médicas en 2025,
superando ampliamente las cifras del año anterior (4 mil 593 en 2024). El
Centro de Medicina Física y Rehabilitación “Dr. Antonio Pérez Colmenares”,
inaugurado en mayo, alcanzó 1.500 atenciones en fisiatría y rehabilitación
desde su apertura. A ello se suman las jornadas médicas especializadas en salud
femenina, salud masculina y atención a pacientes diabéticos, además del
fortalecimiento del Programa de Atención Médica Domiciliaria, que llevó
servicios clínicos directamente a los hogares de los profesores.
La gestión, en materia de
salud, también se distinguió por la inauguración de nuevas infraestructuras: el
laboratorio del IPP en alianza con la empresa Gendilab, y el cuarto piso del
edificio del IPP, destinado a ampliar el servicio de consulta especializada.
Asimismo, se crearon seis nuevos programas de atención integral para el
profesorado y sus familias, consolidando la previsión social como eje central
de la corporación gremial.
Una labor integral
La labor, en este 2025, también
se distinguió por la inauguración de espacios innovadores como el Apula–IPP
Coworking, con capacidad para 25 personas y diseñado para profesionales,
emprendedores y estudiantes, y el centro de entrenamiento “Coco Fit”, fruto de
una alianza estratégica que ofrece un espacio integral para el ejercicio físico
y la mejora de la calidad de vida.
La Junta Directiva de la
Apula–IPP apostó además por las actividades recreativas, con el fortalecimiento
y la consolidación del Centro Recreacional para la Vida y Salud del Profesor
Universitario, que promueve el encuentro y el bienestar en un ambiente de
integración.
La cultura activa en
el gremio de los profesores ulandinos
En el plano cultural, en
la sede de la avenida Andrés Bello funciona el Sistema Nacional de Orquestas y
Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyas actividades fortalecieron el
vínculo entre la universidad y la comunidad. Asimismo, la Sala de Arte
Apula–IPP se reforzó como un espacio para la expresión artística y el diálogo
cultural aunado a la consolidación del trabajo de la Cantoría de Apula,
integrada por profesores activos y jubilados, que fue punta de lanza de la
labor efectuada.
El área académica
también se consolidó
En el área académica, se
fortalecieron las actividades del Colegio de la Asociación de Profesores de la
ULA (Ceapula), ampliando la formación y el acompañamiento a estudiantes y
familias vinculadas al gremio.
La participación activa
en la vida académica de la Universidad de Los Andes y de la región fue eje
central de la gestión, con iniciativas que fortalecieron la investigación, la
docencia y la extensión universitaria. Todo ello acompañado por una defensa firme
de los derechos del profesor universitario ante las instancias patronales,
siempre en búsqueda de mejores condiciones y bienestar para los afiliados y sus
familias.
Finalmente, en el ámbito
deportivo se garantizó la sostenibilidad de las instalaciones del estadio de
fútbol de la Apula, gracias a la alianza con Universitarios FC, que permitió
mantener en óptimas condiciones este espacio de encuentro y recreación.
“Juntos estamos
construyendo la universidad del futuro”
El presidente de la
Apula–IPP, Dr. Virgilio Castillo Blanco, subrayó que estos logros son fruto de
una gerencia efectiva y eficiente “estamos construyendo la universidad del
futuro, no como una promesa lejana, sino como una realidad que se gesta en cada
acción concreta. La salud, la cultura, el deporte, la recreación y la academia
son pilares de una gestión que dignifica al profesor universitario y fortalece
a la institución gracias al trabajo conjunto con el Fonprula”.
Con este balance, la
Apula–IPP reafirma su compromiso de seguir trabajando en 2026 por una
universidad más humana, cercana y solidaria, donde el profesor universitario
sea siempre el centro de las políticas gremiales. /Prensa Apula – CNP 11842