Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:04 pm
«Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo propio, la vida no es juego» (Aristóteles)
Soy, por obvios motivos, uno de los intelectuales más cercanos al poeta Tarek William Saab aproximándose al medio siglo de quehaceres literarios. Estoy persuadido de que, durante su prolija existencia creadora, el «entorno popular» fraguó convertirlo en un hacedor emblemático del Estado venezolano. Aquel joven nacido en El Tigre, estado Anzoátegui, experimentó encuentros cercanos (1982-1983) con simpatizantes de doctrinas religiosas como el https://concepto.de/budismo/ en la zona montañosa El Valle [Páramo La Culata de Mérida] hacia donde viajó intentando cursar estudios de Letras en la Universidad de los Andes. Ahí conoció a Branger, una de sus musas eternas, bella y rubia joven a quien conocí junto con él tomados de las manos en los pasillos de la Facultad de Humanidades.
Fue paradójico su rechazo al «manierismo académico» [no pretendo forzar una alegoría] transmutado hacia su creación poética de características inimitables. Lo afirmé en mi libro intitulado Saab, una vida literaria (2025) señalándoles una ruta a otros ensayistas que ya han iniciado la redacción de valiosos textos alrededor del virtuoso poeta venezolano de origen libanés.
Hasta el hartazgo se sabe que las Escuelas de Letras son bodrios para tediosas y de ladrillo incursiones en temáticas como la lingüística y filología, con ramificaciones: morfología, fonética y sintaxis. Es curioso que la poesía no pueda devenir en ciencia más o menos exacta, pero algunos sesudos aseveran:
«[…] De todos los sistemas creados por el ser humano, ninguno es tan complejo, vasto y potente como el lenguaje. Entre las muchas ciencias que lo estudian, sobresalen:
La filología. Se centra en el estudio histórico del lenguaje y su manifestación en textos escritos, principalmente filosóficos y literarios, y desde su aparición en el siglo XIX.
La lingüística. Está más orientada al lenguaje hablado y a los modos en que opera en cierto momento de la historia (aunque también estudia los textos escritos)
Tanto filología (más antigua) como lingüística (más moderna) son hijas de la antigua gramática, cultivada por las culturas clásicas, como la grecorromana […]»
(Leer: https://concepto.de/linguistica/)
Sostengo que los pasos firmes de Tarek en el sendero insurreccional no estigmatizaron «panfletaria» su producción poética. Se habría apartado porque, no me lo ha dicho y lucubro, el Noble Camino Óctuple [Ahimsa] lo alejó afortunadamente de la opción violenta para la consecución de la paz personal y lograr destrezas transmitiéndola:
«Todo vuelve a quedar descubierto
en esta inmensidad de la Cordillera
que me nombra con la pesadumbre
del pájaro yaciendo inerte entre las hojas
Bajo piedras y en la fría corriente del río
ya hecho tejido por sobre
las dulces moras, y los musgos
y los silvestres frailejones
Más allá de los pinos y los sauces»
(Los ríos de la ira, cuya primera edición fue publicada por La Espada Rota, 1987. La presente que releo es una conjunta de La Espada Rota, Monte Ávila Editores Latinoamericana y Vadell Hermanos, 2025. P. 116)
En Caracas lo vimos idear estrategias de diseños y formatos para celebrar sus 45 años de quehaceres intelectuales, con la certeza que nuestros aportes –discernimientos- sobre sus obras literarias se convertirían en crónicas de un éxito poético rumbo a la consumación.
A principios del año 2025, en un programa de televisión moderado por Óscar Schemel, el autor de https://tarekwilliamsaab.org/wp-content/uploads/2019/07/los-ninos-del-infortunio.pdf anunció que celebraría sus 45 años de labor literaria durante el mes de julio. El minucioso y arduo trabajo personal de Saab hizo posible que ese evento cultural se convirtiera en asombroso suceso con dos de sus libros más vendidos durante la Filven 2025 y Feria del libro 2025: https://monteavilaeditores.com/libros/un-tren-viaja-al-cielo-de-la-medianoche/ y https://monteavilaeditores.com/libros/los-rios-de-la-ira/.
En la historia de la literatura venezolana no se había visto un caso comparable al de Saab. Han sido publicadas 7 antologías de su trabajo en el exterior, en este mismo año 2025:
1.- Egipto
2.- Rusia
3.- Italia
4.- Argentina
5.- México
6.- El Salvador
7.- Cuba
En el curso del año 2025 Tarek fue traducido al ruso, italiano y egipcio. En Venezuela publicó los citados volúmenes Los ríos de la ira (II edición), una antología poética y Un tren viaja al cielo de la medianoche. Fue incisivo Luis Alberto Crespo al inferir lo siguiente sobre este libro triunfal:
§ -«[…] A estas horas de su vivir, el humano, el ofrecido al prójimo en defensa de la justicia y el del cazador del oprobio, al que nos tiene habituado Tarek William Saab, ha determinado, como los viejos vates, fabros, emprender un destino que fue obediencia en Rilke […]»
El año 2025 fue glorioso para Tarek William Saab y quienes somos sus amigos, allegados más o menos cercanos, familiares, pero también el pueblo que ovacionó sus aciertos. Aparte, fue, conforme a mandatos del budismo, accesible y afable en todas las ciudades donde recitó y en las cuales se presentaron sus obras. El poeta tiene un público cautivo, cierto, que rinde culto a una singular poesía porque la suya no lo es:
«El frío riel nos estremece
y viajar es un tren
sonando al fondo
de sus ojos vacíos»
(Escrito el 24 de abril de 2025, en ob. cit, p. 115)
La celebración de los 45 años de vida literaria de Tarek William Saab no frenó sus invenciones poéticas, que no cesarán mientras permanezca lúcido. Constituyen un oasis porque la escritura nos produce, simultáneamente, goce y fatiga: jamás obstinación. El poeta agradeció, con humildad, la presencia de reconocidos críticos coloquios planificados para discutir respecto a los alcances nacionales e internacionales de su poética. En la víspera del año 2026 anunció que proseguirá con sus paseos mirando el cielo de la medianoche, con regocijo. Tarek William Saab es uno de los poetas vivos más relevantes y representativos de la poesía hispanoamericana contemporánea.