De acuerdo con el comunicado oficial del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), el bombardeo de EEUU destruyó material para diálisis en La Guaira.
En ese sentido, esta acción comprometió el tratamiento de más de 9 mil pacientes renales en todo el país, quienes dependen exclusivamente de los insumos suministrados gratuitamente por el IVSS a través de las unidades de hemodiálisis y diálisis peritoneal.
El IVSS calificó el hecho como una "acción criminal" y una violación flagrante al derecho a la salud por parte de la administración de Donald Trump.
"Atacar programas de salud es un acto de terrorismo que busca castigar a los más vulnerables. Están condenando a miles de pacientes que necesitan su tratamiento para sobrevivir", denunciaron.