Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:35 pm
La Casa Blanca confirmó este miércoles que la tripulación del petrolero interceptado en el Atlántico Norte podría ser llevada a Estados Unidos para enfrentar cargos judiciales por violar sanciones estadounidenses.
La portavoz Karoline Leavitt explicó que el buque estaba sujeto a una orden judicial de captura debido a su participación en el transporte de petróleo sancionado.
“Se trataba de un buque de la flota fantasma venezolana que ha transportado petróleo sancionado, y Estados Unidos, bajo la Presidencia actual, no va a tolerar esto”, declaró Leavitt durante una rueda de prensa.
La funcionaria subrayó que el tanque llevaba bandera rusa y había sido rastreado por Washington durante más de dos semanas.
“Esto significa que la tripulación está sujeta a enjuiciamiento por cualquier violación de la ley federal, y será trasladada a Estados Unidos para su procesamiento judicial si fuera necesario”, agregó.
El Comando Militar de Estados Unidos en Europa confirmó que la operación se realizó en coordinación con el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Nacional y el Pentágono. El petrolero, ahora identificado como Marinera y anteriormente conocido como Bella 1, es uno de los cuatro buques vinculados a Venezuela incautados por Estados Unidos desde que intensificó sus sanciones sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Según la Guardia Costera estadounidense, el Marinera había intentado evadir un abordaje en diciembre de 2025. La embarcación había iniciado su viaje con bandera de Guyana desde Irán y, durante la persecución, adoptó la protección de la bandera rusa para escapar de las autoridades.
Al ser cuestionada sobre posibles repercusiones internacionales, Leavitt sostuvo que, a pesar de la preocupación por las relaciones con Rusia y China, la prioridad de Estados Unidos es hacer cumplir sus políticas.
“Con respecto a la incautación de estos buques, esto significa hacer cumplir el embargo contra todos los buques de la 'flota fantasma' que transportan petróleo ilegalmente (…) Esa es la política de esta administración, y (Trump) no teme implementarla”, dijo.
La portavoz enfatizó que la administración de Donald Trump seguirá aplicando con firmeza las sanciones, dejando claro que cualquier violación a la ley federal será procesada, independientemente del origen de la embarcación o de su tripulación.
La operación refuerza la estrategia de Estados Unidos para controlar el comercio de crudo vinculado a Venezuela, interrumpiendo rutas que Washington considera ilegales y asegurando el cumplimiento de sus sanciones energéticas en alta mar.
Con información de El Nacional