Mérida, Febrero Lunes 09, 2026, 04:51 am

Inicio

Internacionales



¿Éxodo de regreso? Migrantes venezolanos evalúan volver al país tras captura de Maduro

Diario Frontera, Frontera Digital,  Internacionales, ,¿Éxodo de regreso? Migrantes venezolanos evalúan volver al país tras captura de Maduro
Migrantes venezolanos se plantean regresar al país luego de la captura de Maduro. Foto: Referencial | Acnur


Fuera de Venezuela, todo fue júbilo al conocerse la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Al pasar los días, algunos se han planteado qué pasará si cae definitivamente el chavismo en Venezuela

Lo que parecía una noche tranquila de videojuegos para Ismael Acosta, venezolano residente en México, se convirtió en una noche en vela a la expectativa de lo que estaba ocurriendo en Venezuela la madrugada del 3 de enero de 2026. Los bombardeos saltaron de la ficción a la realidad. Pasada la medianoche, en su hora local, se enteró de lo que estaba pasando en Caracas por unos mensajes en un grupo de WhatsApp de amigos venezolanos (muchos de ellos viven en diferentes países). “Nunca imaginé que hubiera un bombardeo en mi país”, expresa. 

“Una amiga escribió en el grupo que estaban bombardeando Fuerte Tiuna y que tuvieron que salir corriendo de su casa”, comparte Ismael. Allá eran más de las dos de la mañana. A través de grupos de WhatsApp y las redes sociales comenzaron a difundirse videos de lo que estaba sucediendo. Nadie se imaginaba que se trataba de una operación para capturar a Nicolás Maduro, que dejaría alrededor de 100 fallecidos, según cifras oficiales.

Fuera de Venezuela, todo fue júbilo al conocerse la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Al pasar los días, algunos se han planteado qué pasará si cae definitivamente el chavismo en Venezuela. Muchos de los 6,9 millones de venezolanos que abandonaron su país por la crisis —según cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones— no regresarán a su patria, aunque muchos otros sueñan con volver y ayudar a reconstruir el país.

Una nueva Venezuela

Angimar Pérez considera que, aunque se derroque al gobierno actual de Venezuela, el país nunca será igual al que fue antes del chavismo. “Será una nueva Venezuela”, dice. Angimar recuerda que tenía apenas siete años cuando Hugo Chávez entró al poder; en esos años su mamá trabajaba en una institución del gobierno y tenía muy buenas condiciones de trabajo por lo que a su familia le iba bien. Nunca imaginó que esa buena fortuna acabaría poco a poco hasta llegar al grado de no tener qué comer. 

“Fui madre adolescente y criar a dos hijos en la crisis fue muy complicado, una noche, Victoria, mi hija, quedó con hambre y ahí decidí que tenía que salir del país”, recuerda Angimar, quien asegura que fue muy duro ver cómo amigos y familiares comenzaron a perder peso considerablemente debido a la situación. Una amiga que vivía en México le ayudó con el pasaje de avión. Ella pesaba 40 kilos entonces. Después de casi 10 años, ahora pesa 52 kilos, y es modelo y fisicoculturista, algo impensable con la alimentación que llevaba en Venezuela. 

En México, Angimar comenzó trabajando como edecán, una profesión bien pagada con la que logró sacar de Venezuela a sus dos hijos y a sus padres. Ha hecho una carrera y una vida, por lo que no regresaría a vivir a su país natal. “Sería como empezar de cero”, reconoce.

Ella es una de los 100,000 venezolanos viviendo en México, según las estadísticas de la Unidad de Política Migratoria del Gobierno de México. En 2025, entraron 34,141 venezolanos al país de manera irregular, de ningún país llegaron más migrantes ilegales que de Venezuela.  

Una larga reconstrucción

Dayana Medina, una caraqueña de 33 años que reside en Chile, tampoco volvería a Venezuela aunque el gobierno chavista cayera definitivamente. “Yo me fui de Venezuela con la perspectiva de que quizá ya no iba a volver y eso para mí no ha cambiado, yo ya hice vida en el extranjero”, afirma. Para ella arreglar el daño de casi 30 años no será sencillo y no será una tarea que dure un par de años.

Considera que la intervención de Donald Trump realmente puede quebrar al gobierno actual. “Pero hay que tener cautela; económicamente Venezuela va a tener un periodo de sufrimiento porque esto va a generar que los mercados especulen. La situación económica va a ser muy difícil para el venezolano de a pie”, dice la egresada de la licenciatura de ciencias fiscales. 

Tenía 22 años cuando, junto con su pareja, salió de su país para escapar de la crisis. Llegó a Argentina en 2016, país que alberga alrededor de 233 mil venezolanos con residencia permanente y 25 mil con residencia transitoria, según datos proporcionados este enero por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

En 2019 se mudó a Chile, donde trabaja como analista de impuestos en una empresa de biotecnología. A partir de ese año los venezolanos concentraron la mayor proporción de migrantes en Chile, pues un año antes, en 2018, estaba liderado por Bolivia. Según el censo oficial de 2024, en este país hay 669,408 migrantes de Venezuela y ya representan el 38% de los extranjeros residentes. Dayana afirma que ha sufrido xenofobia, algo que no pasó en Argentina. Pero esa no es su mayor dificultad, ni estar sola, ni adaptarse a una nueva cultura y hasta a una nueva dieta, sino no ver a su familia ya por 10 años. 

Una odisea para volver a Venezuela

Las colas y el hambre hicieron que Ricardo Chacón saliera de El Guapo, en 2018. “Hubo un día que tenía un hambre loca, andaba buscando qué comer, todo mundo andábamos así y un amigo me regaló un pedazo de ñame y yo dije: ‘y después de esto mañana qué voy a almorzar’, porque en la casa no había más que agua”.

Migró a Brasil donde vivió alrededor de un año y luego saltó a Perú, segundo país con más migrantes venezolanos —1.7 millones, según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V). En 2023 se entregó en la frontera de Piedras Negras, en México, para llegar a Estados Unidos, estuvo detenido cuatro meses y fue liberado bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

En 2021, la administración del expresidente Joe Biden designó a Venezuela para el TPS, permitiendo que un número significativo de venezolanos que ya se encontraban en Estados Unidos recibieran autorización de trabajo y protección contra la deportación. Hasta enero de 2025 había 607,000 venezolanos amparados por el TPS. Ricardo tiene un permiso migratorio para estar en ese país hasta el 2026. “Pero no me confío porque se han llevado amigos que tienen ese permiso”, asegura.

Ricardo logró asentarse en Nueva York; empezó como lavaplatos y hace dos años se compró una moto para hacer delivery. Dice que sí se gana bien. “Yo me la paso todo el día trabajando, yo no hago más nada, yo vine para acá fue a eso, a producir; ya habrá momento de descansar y eso ya lo haré en Venezuela cuando me toque. Yo sí quisiera regresarme en algún momento, pero que todo esté funcionando bien y, para que eso pase, creo que va a pasar un tiempo”.  

Construir en país ajeno 

Yomarilis Arcia es una ingeniera agrónoma venezolana que planea regresar a su país. “Volvería a mis raíces y con mi familia. Muchos dicen que volver es atrasarse porque uno realmente debe comenzar de cero, pero yo digo que si tuve el valor para venirme a un país desconocido, sin nadie, y pude salir adelante, mucho más rápido en mi país”.

A raíz de la situación económica en Venezuela, Yomarilis perdió su trabajo, lo que la orilló a emigrar. En 2021 decidió irse a Colombia, el país con más migrantes venezolanos; 2.8 millones según la R4V. Allá la madrina de su hija, que en ese entonces tenía tres años, la ayudó a establecerse. Los primeros meses trabajó jornadas de quince horas al día en una carnicería, lo que le impedía pasar tiempo con su hija, luego consiguió un trabajo en casa como agente de seguros, que le permitió cuidarla. Pero no fue fácil, “no podía llegarle a los clientes por mi acento venezolano porque ellos creían que era una estafa, fue un proceso muy fuerte, tuve que adaptar mi acento para poder vender”.

Originaria de Barlovento, considera que “uno realmente no construye en país ajeno”. Ella confía en que si Venezuela logra avanzar y ser igual o mucho mejor que antes, podría encontrar más oportunidades en su país para trabajar como ingeniera agrónoma. “Eso no quiere decir que no le agradezca a Colombia todo lo que me ha dado”. 

Han pasado más de diez días desde la captura de Maduro y la incertidumbre sigue reinando. “Yo no cantaría victoria todavía porque quedan muchos chavistas en Venezuela en el gobierno y todos los simpatizantes. Murió Chávez y el chavismo siguió, así que va a ser muy difícil que haya un nuevo gobierno. Se necesita sacar a la gente actual del Consejo Nacional Electoral; esto es lo más importante, para que las próximas elecciones sean más transparentes”, opina Ismael. Aunque él no salió de Venezuela por la crisis (migró en 2009), le gustaría ver a su país próspero y visitarlo con frecuencia.  

Para muchos venezolanos en el extranjero las tensiones entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ex mandatario venezolano, Nicolás Maduro, no tendrían ninguna repercusión real en el curso del país. Pocos se imaginaban que habría una acción intervencionista, aunque las señales estaban ahí meses antes: más de un centenar de venezolanos asesinados en ataques dirigidos por Estados Unidos a presuntas narcolanchas y el cierre del espacio aéreo venezolano el pasado 29 de noviembre. Hoy estos hechos han cambiado el rumbo de la historia de los venezolanos. 

*Algunos nombres de las personas que compartieron su testimonio fueron cambiados para proteger su identidad

Artículo escrito por Yanin Alfaro para El Nacional





Contenido Relacionado