Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 08:22 pm
En el sector petrolero llamado Tía Juana [estado Zulia, Venezuela] los niños jugábamos con iguanas, lagartijas, sapos, saltamontes, et. Salíamos en grupos a pescar vertebrados ectotermos, insólitamente adaptados a un medio ambiente acuoso –«negruzco» por causa de los derrames de combustible fósil. Caminábamos hacia el dique de contención, donde sudas sin moverte, arriesgándonos a ser atacados por babillas, de las cuales nos protegíamos con palos de escobas. Nos topábamos también con serpientes en los campos de golf, recuerdo especialmente las bejuquillas verdes («oxybelis fulgidus»)
-En redor había una locación ligeramente boscosa donde estuve, varias veces, frente al mítico gato montés.
-«Deus iuventutem tuam iudicat»
Algunas de sus expresiones me salvaban del tedio porque reflexionaba respecto a sus significados. Solía escapar de la violencia infante y los discernimientos mundanos que tenían por centrípeta el beisbol, el fútbol y el boxeo. Aun cuando mi madre me sugirió convertirme en monaguillo y luego [progresiva e hipotéticamente] en sacerdote, sentía extrema desconfianza hacia los presbíteros. Fumaban y bebían licores, los vi. La vida apacible, meditativa e intelectual podía conducirme por senderos de una santidad imposible pero ilusoria sin disciplina sacerdotal.
Las clases sociales eran fijadas por las transnacionales petroleras. A partir de los discursos [exigencias] de supervisores y superintendentes petroleros dilucidé lo que significa una corporación. Pero de las imposiciones verbales de mis primos mayores, tres de los cuales estudiaban en las llamadas universidades autónomas, sólo escuchaba virulencia política y cuestionamientos que buscaban desestabilizar o destruir las empresas concesionarias estadounidenses que perforaban petróleo en Venezuela. Las gerencias de Halliburton, Mene Grande Oil Company, Conoco Phillips, Exxon Mobil, Shell, Texaco y Creole Petroleum se inquietaban enterándose de que los jóvenes adoctrinados en las academias endiosaban ideologías insurreccionales con el nada secreto propósito de expulsarlos por explotadores.
Según los especialistas en la materia, aproximadamente 300.000 millones de barriles de petróleo tendría Venezuela que [absurdamente] no han generado auténtico progreso sino discordia, corrupción y codicia luego de la dictadura de Juan Vicente Gómez:
-El general pagó (1930) la deuda externa que nuestro país había heredado desde los días de contiendas independentistas, virtud a la prosperidad financiera surgida por la sistemática explotación petrolera y visión corporativa de la Tesorería Nacional de Venezuela.
A partir de mis días de pubertad y adolescencia temprana redacté una noveleta que, años más tarde, publicaría la Fundación para la Cultura y Artes:
https://booksrun.com/9789802532261-adeptos-narrativa-spanish-edition (Fundarte, Caracas, 1995)
ADENDA.-
https://getinkspired.com/es/story/473802/az-car-sobre-mis-obras/?ref=search