Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 05:59 pm
Las corporaciones tienen por fundamento principista persuadirnos [a quienes formamos parte de ellas] de su irrestricta defensa y sostenimiento frente a enemigos internos o foráneos del Estado y sus riquezas. Yo era un niño de seis años la primera vez que escuché una explicación precisa y breve respecto a cuanto comporta su blindaje de funcionamiento. Dos ejecutivos norteamericanos, identificados con credenciales de la https://en.wikipedia.org/wiki/Creole_Petroleum_Corporation, se presentaron en la casa empresarial donde vivíamos para anunciar a mi padre que había sido ascendido de capataz a supervisor de pozos petroleros:
«[…] It was an American oil company formed in 1920 to produce fields on Lake Maracaibo, Venezuela. Gulf Oil began field operations on behalf of Creole in 1924 and received royalty payments from the oil that was found. In 1928, the Standard Oil of New Jersey gained a controlling interest by merger with its own Venezuelan operation and a cash infusion. A few weeks later, the company discovered the Quiriquire oil field, the first major oil strike in Eastern Venezuela. After merging with Standard's Lago Petroleum Corporation in 1943, for a few years until 1951, it was the world's number one oil producer[4] when it was supplanted by the Arabian American Oil Company. In 1951 Creole was responsible for more than a third of Standard Oil of New Jersey's net income […]» (Supra, favor abrir el link)
Nos mudarían hacia una de las urbanizaciones del staff. Pero, también le formularon preguntas relacionadas con su grupo familiar y le hablaron de confidencialidad. Una de ellas se relacionaba con sus hijos, si cursábamos estudios en universidades autónomas de Venezuela. Éramos seis infantes, cuatro varones y dos hembras. El mayor no tenía ni diez años. La designación no era riesgosa para la empresa transnacional, sus descendientes no eran adoctrinados en las casas de estudios superiores para sabotear la presencia corporativa del https://althistory.fandom.com/es/wiki/Imperio_Norteamericano_(Dios_Salve_al_Rey).
No discerniré como un necio en torno a esa histórica inquina de universitarios e intelectuales adeptos del https://es.wikipedia.org/wiki/Antiimperialismo, empujándonos por despeñaderos para luego paralizarnos en conflictos políticos mientras encienden luz verde a quienes nos conducen rumbo a inauditas y absurdas penurias en un territorio agraciado por sus reservas de combustible fósil.
A Venezuela llegaban, irrefrenables, millones de inmigrantes que procedían de diversidad países. Ciudadanos empobrecidos por causa de fratricidas e intestinas guerras cuyas principales víctimas eran civiles. En el mundo, los humanistas, benévolos y apacibles hemos sido sodomizados por monstruos con poder de mando que han irrumpido [de súbito] para fuetearnos.
Los forasteros que escapaban de atrocidades y la miseria sobrevenida del devastador https://en.wikipedia.org/wiki/Diktat tiránico elegían a Venezuela por la hospitalidad de sus habitantes y un degradado sistema económico corporativo. que, luego de la pléyade de salvajes con charreteras apropiadores de slogans independentistas, hipócritamente enseñados, pudo convertirnos en potencia. Los venezolanos debemos, sempiternamente, propugnar la cohabitación pacífica, cultura, trabajo, intercambios comerciales, una paz duradera y propiedad. Deslastrarnos del Modelo Conuco que impone caciques en todos los confines.
La seguridad y defensa del Estado venezolano implora el corporativismo. Cada persona tiene que pujar a favor de la producción de bienes y la exportación de los excedentes, el autoabastecimiento, evitar convertirse en sujeto malhechor, mendicante o parásito en un territorio que tiene reservas de combustible fósil y minería. Las mujeres y hombres de Venezuela somos afortunados: tenemos talento, somos propietarios de la materia prima que aguarda en nuestros suelos. Nuestros hábitos y costumbres son inofensivos. Merecemos una buena vida en paz y libertad.