Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 07:28 pm
Aquella muchacha
estudiante de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, había decidido
hacerse militante comunista y una de las primeras mártir de aquella época, en
la que gobernaba Rómulo Betancourt y en la que Carlos Andrés Pérez era ministro
de Relaciones Interiores, eran tiempos difíciles y de división ideológica del
partido Acción Democrática, con la fundación del movimiento de Izquierda
Revolucionaria (MIR), su muerte marcaba la primera en la que se preparaba
militarmente el PCV, para enfrentar al gobierno desde la guerrilla en las
montañas de Falcón y del oriente del país, así como las unidades tácticas de
combate.
En aquel entonces
la prensa publicaba en titulares como el caso de Últimas Noticias el 7 de
noviembre de 1961, en su página 15, “En una noche le entraron a plomo a cuatro
refugios anticastristas” y en donde caía la joven estudiante universitaria que
apenas contaba con 18 años de edad, en una operación armada, esa muchacha quien
estudiaba psicología en La Universidad Central de Venezuela (UCV) y donde ese
comando guerrillero urbano se atrevió atacar esos centros de residencia en la
que se encontraban esos cuatro refugios de cubanos disidentes como “La
Hogareña, La Antillana, Magda y Maicara”, ese día 1 de noviembre y al amanecer
del día 2 del mismo mes, donde se conmemora el día de los fieles difuntos una tradición cristiana
dedicada a honrar la memoria de los seres queridos fallecidos, lo que es un día
de recogimiento y fe que sigue al día de los Santos. En esos hechos se da el
esclarecimiento de lo ocurrido y se van a señalar a grupos de izquierda que de
manera sincronizada atacaban estas residencias que albergaba a cubanos enemigos
de Fidel Castro.
De esa forma se
daban esos hechos como una forma de apoyo a la revolución cubana, ya habían
sido identificados por la Digepol, policía política que ha cambiado de nombres
en diferentes gobiernos y que cada vez es de terror en la población civil y que
en democracia no deberían existir, la Digepol ya había identificado dos
vehículos un Volkswagen color rojo y un impala blanco, que en aquellos
titulares se mencionaba que había un herido grave y seis detenidos frente a la
Embajada de los Estados Unidos, quedando la identidad de los presuntos
implicados como el caso de Livia Margarita Gouverneur Camero, quien era una de
las ocupantes del escarabajo color rojo que ataco a la residencias La
Antillana, fueron de las primeras informaciones que aportaban a la prensa.
Los anti
fidelistas de aquellos años sesenta se exponían a que los calificaran de
“Gusanos”, y las relaciones entre ambos países no eran del todo buenas, ahora
la muerte de Livia Margarita Gouveneur Camero, se le ha denominado muerte y mito por su forma como fue asesinada
de un tiro por la espalda, aquel 1 de noviembre, dicha bala se le alojo en el
hemitórax, cerca del seno derecho con orificio de entrada y salida en su fosa
lumbar izquierda, de esa manera se daban detalles de su asesinato, Livia
Margarita Gouverneur Camero, fue integrante de los primeros grupos de las
guerrillas urbanas en Caracas y donde su mayoría jóvenes universitarios y de
liceos.
Por otra parte,
Livia Margarita se convertía en una de las primeras mártires de la Juventud
antimperialista venezolana, la caída de aquella muchacha alegre, soñadora,
valiente que entrego su vida por una mejor Venezuela, había venido al mundo un
14 de julio de 1941, en la parroquia San Agustín de Caracas, era hija de padres
campesinos oriundos del estado Guárico, su padre era Cesar Gouverneur y Lola
Camero, era la mayor de once hermanos y creció en un ambiente de pobreza en la
que no le impidió ser soñadora, su ultima residencia fue el barrio Sabana del
Blanco, ubicada en San José del Ávila y su bachillerato fue en el liceo Andrés
Bello de Caracas de la Parroquia La Candelaria.
Desde su trágico
deceso Livia Margarita Gouverneu Camero, parece vivir en cada lucha contra la
tiranía y la injusticia que se hace contra el pueblo, ella es símbolo de lucha,
tal vez “La Virgen Roja” de los que dan la vida por un mejor porvenir, los que pelean
por sus ideales y donde se hace leyenda. Aquel día descrito como lluvioso, su
madre en conversaciones con Livia Margarita, le había dado algunos concejos de
que se cuidase mucho, a lo que Livia le respondía a su madre Lola Camero, como al
que podía sobrevenir de que la muerte le pisaba los pasos y que ella no vacilo
en decir “No te vayas a extrañar que un día de estos me traigan muerta”, a lo
que su madre le respondió “muchacha, no digas tanto disparate. Mira que el
presidente Rómulo Betancourt dijo que hay que disparar primero y averigüen
después”. A ella le encantaba la música y el teatro en la que logro debutar en
la obra del dramaturgo Salvadoreño Walker Béneke, con la obra teatral El
Paraiso de los imprudentes, interpretando a Cristina.
También a la edad
de sus 18 años, va asumir el papel de Doña Inés en el montaje de Juan Tenorio y
en la que se unió al Grupo Teatral Máscaras fundado por el dramaturgo
venezolano Cesar Rengifo, además de interpretar el personaje de Petra Socorro
en una adaptación musical de Casas Muertas, del escritor Miguel Otero Silva,
por su interprete con voz Mezzosoprano del que va a retumbar en ese majestuoso
papel de Petra Socorro.
De esta manera
termina la vida juvenil de una muchacha llena de vida y encantadora, así lo describía
para 2003, una lectora del diario “Últimas Noticias” con un material entregado
a la coordinación de opinión de ese diario del que titulaba” Carta a mi amiga
revolucionaria”, la cual a los pocos días regresaba arrepentida al diario para
retirar dicha carta y expresando que “ Mi hija me convenció de que era mejor no
tocar de nuevo ese tema porque le traería inconvenientes”, que quería decir esa señora con la muerte de
Livia Margarita Gouverneur Camero, ella
omitiendo su identidad, solo dijo aquellas palabras les invito a compartir esas historias y en la que
sustentaba “Livia Margarita murió desangrada, el tiro fue un accidente
producido por la impericia de uno de sus compañeros. La imprudencia y de
aquellos hábiles en la propaganda y transformando las circunstancias
desfavorables en una tragedia que victimizó a Livia Margarita y la hizo mártir
e icono de la lucha antiimperialista. Y en tiempos de posverdad y de
manipulación política, es fundamental hacer reflexiones, sin emociones para
conocer lo que ocurre en cada hecho de
la vida.