Yenisei Barrolleta, directora de Administración de la municipalidad, explicó que durante la jornada los ponentes enfatizaron que la responsabilidad administrativa es una sanción de naturaleza disciplinaria: “Esta se aplica a los servidores públicos que, por acción u omisión, contravengan las normas de custodia y uso de recursos estatales, buscando siempre salvaguardar la legalidad y la honestidad en el ejercicio de sus funciones”.
Seguidamente, Barrolleta señaló que el enfoque del taller trasciende a la unidad de bienes, buscando que todo el personal se sienta corresponsable del patrimonio público, siendo garantes de su mantenimiento, cuidado y de los controles necesarios para determinar su buen uso.
En el encuentro se detallaron las obligaciones de los funcionarios, que incluyen el registro, valoración e inspección técnica de los activos. Asimismo, se aclaró que las sanciones (como multas o inhabilitaciones) pueden derivar no solo de la malversación, sino también de la negligencia en la custodia o la falta de transparencia al suministrar información a los órganos de control.
Finalmente, se instruyó a las unidades administrativas sobre la importancia de realizar diagnósticos físico-legales y procesos correctos de desincorporación de bienes: “Con estas acciones, la gestión municipal reafirma su compromiso con el control interno y el seguimiento riguroso del patrimonio que pertenece a todos los ciudadanos”.
Prensa de la Alcaldía del Municipio Libertador