Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:00 pm
En lo que va de año 2026 todos los
venezolanos hemos vivido un caos emocional sin precedentes producto
de los acontecimientos acaecidos que han generado una implosión en los sectores
políticos históricamente controladores de la sociedad que se muestran
claramente ávidos de lograr su subsistencia ante el cataclismo que se
generó con la intervención de los estados unidos que estableció un interinato
acordado que todos conocemos y el desarrollo de la primera etapa en
torno a la estabilización planteada en el país que obviamente sigue en marcha y
que no está sujeta a la indolencia, opinión y control del fracaso local.
En las redes y todos los medios de comunicación
nacionales e internacionales noticias van y noticias vienen, los análisis de la
situación son permanentes algunos acertados, otros confusos y muchos errados o
mal intencionados, sin embargo las gestas libradas y ganadas por la unidad
ciudadana siguen siendo un referente consolidado y ejemplarizante que certifica
fehacientemente que existe un liderazgo a quien se le reconoció a través
de resultados electorales contundentemente reseñados y aceptados por la
gran mayoría de los venezolanos y lo más representativo, democrático
y no dependiente de la comunidad internacional.
La realidad política y gubernamental general del
país está cargada de corrupción, mentiras y traiciones que han venido
sufriendo un indetenible proceso de visibilización que concluyen en la
razón del porque existe una estrategia muy bien guardada y en proceso de
ejecución minuciosamente tutelada que busca estructurar con bases firmes una
solución efectiva y exitosa en lo económico, social y político.
Todas las encuestas, sondeos y estudios sobre la
situación actual expresan claramente el descifrado deslinde ciudadano de
la partidocracia existente, concebida en su momento como único canal de
participación político electoral y ubica al sector mayoritario como
independiente. Siendo esto una verdad inobjetable, científicamente comprobada y
documentada obliga al nuevo pacto social por venir, a
modificar jurídicamente la manera de acceso al sistema electoral vigente que
data de décadas atrás, que obliga a la sociedad civil a endosar sus ideas o subordinarse
a sistema de partidos para alcanzar objetivos o lograr los cambios a través de
la sociedad civil organizada en sus diferentes expresiones.
Estas inquietudes y consideraciones de los
venezolanos fueron recogidas y asimiladas por María Corina Machado en sus
recorridos por toda la geografía nacional y en el exterior. Consciente de
los señalamientos y del sentir popular en sus discursos siempre
pidió confianza y fe a sus seguidores para liberar a Venezuela y
convertirla en una nación próspera, llena de oportunidades donde se
alcanzará el bienestar y el reencuentro de la familia venezolana.
Nada de lo prometido ha sido suprimido o cambiado
en su discurso y mucho menos en su pensamiento. Debemos entender que no solo ha
tenido que enfrentar los grandes obstáculos, amenazas y ataques del régimen y
sus aliados en el contexto político global sino que ahora se han potenciado las
dificultades internas en la política venezolana que buscan diezmar su liderazgo
y dividir la unidad ciudadana alcanzada con gran sacrificio y esfuerzo.
Tengamos siempre presente que la incapacidad de los
sectores políticos en el ejercicio del poder y los fracasos de los asociados
parasitarios del sistema en deponer el monstruo revolucionario,
propulsaron el tutelaje que hoy tenemos y se mantendrá por tiempo
indeterminado.
Tocar estos puntos los considero importantes para
entender el momento y la complejidad del mismo. Basado en mi experiencia como
uno de los promotores y actual coordinador del movimiento Independientes
con María Corina Machado en Venezuela y el exterior, junto a otros
compañeros coordinadores de las diferentes regiones y países del mundo,
mantenemos un monitoreo y contacto directo con la gente que permanentemente nos
consulta, pide orientación, nos envían mensajes para hacérselos llegar a María
Corina, en fin se ha creado una relación de confianza y amistad que nos ha
permitido convertirnos en albaceas y voceros de sus pensamientos, de sus
preocupaciones y de sus alegrías, como también catalizadores de sus
inquietudes, deseos, anhelos y esperanzas.
Todos estos pareceres y sentimientos encontrados
constituyen el alma de un pueblo que se reveló frente al continuismo y que hoy
sigue confiando en que a corto plazo estarán sentadas las bases para dirimir
las diferencias en un proceso democrático luego de superar tantas adversidades.
La Venezuela de ciudadanos independientes agrupados
en miles de movimientos y organizaciones sociales demostró su poder, su fuerza
y su convicción al derrotar a sus verdugos de manera ejemplarizante que sirve
de referencia para el mundo y forma parte de un capítulo imborrable del
siglo XXI en positivo que ha dado esperanza a otros pueblos oprimidos y
secuestrados por el autoritarismo de corte comunista o socialista cualquiera
sea el caso.
La confianza se construye con resultados y los
hasta ahora vistos son producto de la unidad conquistada en torno a María
Corina Machado quien ha sido clara y enfática en sus pronunciamientos y
correcta en su proceder, por lo que se ha hecho acreedora de la representación
del pueblo venezolano.
La transición es como una especie de tizana
política donde convergen todo tipo de actores que sean considerados necesarios,
unos gustan otros no y esta ruta que nos toca transitar quizás genere traumas
en sectores determinados, pero persiguen un fin en medio de la complejidad, que
no es otro que crear las condiciones para elegir un gobierno que responda a los
intereses de los venezolanos y consolide la democracia que estamos seguros se
logrará con la profunda, necesaria e impostergable reforma del estado, que dé
autonomía a las regiones y desconcentre el poder central.
Sin discusión alguna en el espectro político
nacional venezolano no existe ninguna otra alternativa de cambio que no sea
liderada por María Corina Machado. Por más obstáculos y componendas que surjan
de los sectores en pugna y modo supervivencia se logrará debilitar la
esperanza de los venezolanos.