Mi profe Ibel Vivas: ¡Cuánto lamento tú partida! por Néstor Abad Sánchez
Dedicado a mis compañeros octavianos.
Con la triste, sentida y trágica muerte de la *Licda. Ibel Teresa Vivas Angulo* se cumple aquello que leí en una de las novelas de Isabel Allende: _*“La muerte no existe, la gente sólo muere cuando la olvidan; si puedes recordarme, siempre estaré contigo”*_ ¡cómo no recordar a nuestra inolvidable profe Ibel! fue de las primeras profesoras que con su bonhomía conquistó nuestros nóveles corazones cuando imberbes pisábamos el Liceo, sin saber que sería nuestra formadora de geografía e historia, que nos puso en contexto con lo que era física, espiritual e históricamente Venezuela, todavía recuerdo algunas de sus lecciones y hace poco que me visitó en el *Centro de Saberes de Tovar*, cuando salía del Banco Bicentenario se lo hice saber, que me sentía orgulloso de haber sido su alumno y seguir su ejemplo.
La profesora Ibel Vivas se había formado en el Colegio de La Presentación y en las aulas universitarias con un sólido conocimiento que llegaba a sus alumnos, les enseñaba y motivaba a la vez. Su método de enseñanza era muy práctico, versátil y difícil de olvidar. Enseñaba con y desde el corazón.
En tercer año fue nuestra profesora guía, lo recuerdo exactamente, nos acompañó en muchas ocasiones a nuestros permanentes paseos. Fue una época explendorosa e irrepetible del Liceo con el Centro de Ciencias, la Sociedad Bolivariana y veladas culturales.
Aunque la muerte es ese tránsito vital que da sentido a la vida, el paso entre lo que fuimos y cómo nos recuerdan o el puente al descanso eterno. De morir no nos escaparemos, por eso hay que vivir intensamente en lugar de temer el final que sólo Dios sabe cuándo y cómo ocurrirá, decía Gabriel García Márquez: _*"Que nos distraiga la vida, no la muerte"*_ para algunos: _*"La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nos deja todo lo que fue"*_ y para *Maximilian Robespierre* sin guillotina: _*“La muerte es el comienzo de la inmortalidad”*_
Para la 8va. Promoción del Liceo Dr. Gerónimo Maldonado, julio 1984, la *profe Ibel Vivas* fue esa ductora que nos moldeó en buenos estudiantes y mejores ciudadanos, fraguó en cada uno de nosotros una forma y un fondo de lo ahora somos, siempre estábamos en constante comunicación y cada vez que la vida nos topaba era con ese respecto por la Maestra de ayer, hoy y siempre.
Hace un año, el 10 de mayo del 2025, bajo la anfitrionia de Luis Alberto Gómez nos reencontramos en Vegasol por los 40 años no celebrados de la 8va. Promoción y nos acompañaron la profe Ibel y los profesores Eduardo Salas, su esposa Esther Ceballos de Salas y Antonio Oballos, como de costumbre llevé la libreta de recuerdos de la Octava para firmarla 42 años después, al culminar la jornada publiqué en el WhatsApp del grupo, lo siguiente:
*A manera de colofón y para cerrar la noche.*
Dejo ante sus ojos las palabras de la Licda. Ibel Teresa Vivas, nuestra profesora de historia en 3er. año que marcaron la impronta de este ansiado reencuentro.
Quien señala de manera tajante: *"... Valió la pena haberlos formado con tantos valores, siempre estarán en nuestro corazón y en nuestras oraciones*
"*Gracias por tomarnos en cuenta para este encuentro*
"*Los quiero mucho... Bendiciones a todos*
Igualmente profesora mis mejores recuerdos para con su clase e igualmente siempre estará en nuestros corazones.
Fue un honor contar con su presencia y ser parte de la *Gran Famila de la 8va. Promoción*
Pocos imaginamos que ese encuentro era nuestra despedida, ayer el destino le jugó una mala pasada con la muerte que ahora desanda en motocicleta, no era que estaba en el lugar y hora equivocada. Séneca fue lapidario: _*"Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar"*_ ayer la profe Ibel había cumplido con Dios y su familia, cuando iba de regreso a su casa, nunca se imaginó lo dicho por Juan Rulfo: _*"La muerte no se reparte como si fuera un bien. Nadie anda en busca de tristezas"*_ simplemente nos encuentra y nos da su zarpazo. La noticia de muerte de la profe Ibel me agarró por sorpresa, fuera de base a la salida del Hospital.
*Bob Dylan* fue temerario: _*"Cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas"*_ por causa de la imprudencia de quienes todavía no han dejado el tetero y los padres o padrinos los montan sobre dos ruedas para que no conformes quieran andar a caballito sobre una sola. ¡Basta de atropellos y muertes con motos locas! Alguien debe tomar cartas en el asunto, es más fácil sacar una licencia para correr en moto que un certificado medico legal para trabajar. Eso es necesario revisarlo. Y en Tovar ya hay más ventas de motos que farmacias. La policía sólo persigue a los motorizados para la acostumbrada matraca, nunca para aleccionarlos y educarlos.
Mi querida profe Ibel te vas y te quedas, desapareces físicamente, pero quedarás en el corazón de tus alumnos, en mi corazón adolorido y cansado, te despido con palabras de T. Campbell: _*" Vivir en el corazón de los que dejamos detrás de nosotros no es morir"*, así que vivirás por muchos años más y seguramente pronto nos reencontraremos para continuar con la siguiente lección de historia, la que aún falta por escribir y es de la Venezuela posible por la que tanto luchastes que apenas empieza a vislumbrarse en el horizonte que será tan productivo como tú maravillosa vida.
Tú exalumno Néstor Abad Sánchez, quien siempre honrará los conocimientos que supistes inculcarme, con honestidad y espíritu de investigación.
Lomitas de San Pablo, marzo 27 y 28, 2026