Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:18 pm
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El colapso del túnel de trasvase del sistema Turimiquire, ocurrido el
pasado 25 de febrero, mantiene sin suministro de agua potable a más de 1.400.000
personas en el oriente del país. La arquitecto Cristina de Santana, presidenta
del Centro de Ingenieros del Estado Sucre, advirtió que la situación es crítica
y que las autoridades no han ofrecido información veraz ni soluciones concretas
para enfrentar la emergencia.
El túnel, de 12,8 kilómetros de longitud, trasladaba unos 5.000 litros
por segundo desde la represa Turimiquire hacia Cumaná, Marihuitar, Araya y la
isla de Margarita. Tras el desplome de la bóveda, el flujo se interrumpió
totalmente, afectando a comunidades enteras y generando pérdidas millonarias en
sectores como el comercio, la pesca y la educación. “Estamos casi un mes sin
una gota de agua en sectores del norte de Cumaná, donde funcionan instalaciones
médicas y el casco histórico”, denunció Santana.
La Sociedad Venezolana de Ingenieros Hidráulicos atribuyó el colapso a la
falta de mantenimiento y a la emanación de cloro en la entrada del túnel, lo
que debilitó su estructura. Sin embargo, las propuestas técnicas para
estabilizar y reparar la obra no han sido consideradas por el gobierno. “No
sabemos cuál es la magnitud del daño ni qué medidas se están tomando. La incertidumbre
es lo más angustiante”, señaló la dirigente gremial.
Mientras tanto, el suministro alterno desde el río Cancamure apenas
aporta 1.200 litros por segundo (LPS) de agua, insuficientes para cubrir la
demanda de Cumaná. El abastecimiento mediante cisternas sigue siendo
desorganizado y limitado, obligando a familias a cargar agua en condiciones
precarias. “Una vivienda de cinco personas requiere al menos 1.200 litros diarios,
pero apenas reciben 300 o 400 litros. Imagine subir esa cantidad a un edificio
de cuatro o cinco pisos”, ejemplificó Santana.
La crisis se agravó el sábado 28 de marzo, cuando un nuevo derrumbe en el túnel Guamacán dejó a varios trabajadores atrapados o intoxicados por monóxido de carbono durante labores de rescate. Hasta ahora no hay pronunciamiento oficial sobre el estado de los obreros ni sobre el plan de recuperación. La población exige transparencia y un cronograma claro de reparación del sistema Turimiquire.
“Necesitamos saber si la reparación tomará meses o años. No podemos seguir en la oscuridad”, concluyó la presidenta del Centro de Ingenieros, quien exhortó a las autoridades regionales y nacionales a convocar a especialistas en hidráulica y geología para diseñar una solución definitiva. /RFD