Propuesta ulandina para final del Imperial Barrel Award es de factura científica excepcional
La propuesta que el equipo de la Escuela de Ingeniería Geológica de la Universidad de Los Andes (ULA) presentará en la final del Imperial Barrel Award (IBA) en Houston, Texas, el 17 de agosto de 2026, tiene una factura científica excepcional, según afirmó el profesor invitado de la Escuela de Ingeniería Geológica de la ULA, Gerardo Monsegui, quien cuenta con más de 40 años de trayectoria como experto petrolero.
¿En qué consiste la propuesta?
El equipo ulandino optó por un proyecto de captura y almacenamiento de dióxido de carbono (CCS) en la sección norte del Golfo de México. La investigación, basada en datos de pozos y sísmica 3D, proyecta capturar y almacenar 10 millones de toneladas de CO₂ al año, garantizando un confinamiento seguro en el subsuelo por hasta 50 años para evitar que estos gases lleguen a la atmósfera. Se trata de una propuesta innovadora que transforma la geología petrolera tradicional en una herramienta para mitigar el cambio climático, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
Transición energética
Monsegui explicó que, aunque el IBA nació históricamente para evaluar cuencas petrolíferas tradicionales, en los últimos años la competencia se expandió hacia la transición energética, incluyendo proyectos de geotermia y de CCS.
El equipo de la ULA se aventuró precisamente en esta última área, diseñando durante más de dos meses un proyecto de vanguardia ecológico y económicamente rentable.
“Yo participé en un proyecto similar de captura de carbono en Malasia hace un par de años y, por eso, asumí el rol de apoyarlos en esta área específica. Puedo asegurar, con mis años de experiencia, que estos muchachos han presentado —con lo poco que tenían a mano— un trabajo de muchísima altura”, afirmó Monsegui.
Rivales a vencer
Monsegui señaló que la ULA es la única representante de Latinoamérica y el Caribe tras vencer a 18 universidades de la región. En la final de Houston, se enfrentará a la Universidad de Texas (EE. UU.), la Universidad de Hungría (Europa), la Universidad de West Java (Indonesia) y la Universidad de Arabia Saudita (Medio Oriente).
Tecnología versus resiliencia y calidad científica
“La barrera dura a vencer va a ser la tecnológica. Estamos hablando de universidades del mundo cuyos estudiantes piensan, estudian y hablan en un inglés técnico fluido, y que cuentan con laboratorios ultra preparados y licencias de software especializadas que nuestra universidad lamentablemente no posee. Sin embargo, la resiliencia de nuestros muchachos ha equiparado esa balanza con pura calidad científica”, sentenció Monsegui.
Tocando puertas
De cara al viaje a Houston, el equipo técnico continúa tocando puertas institucionales y empresariales. El traslado requiere cubrir costos de pasajes aéreos, viáticos y trámites legales de visados y pasaportes.
Los asesores insisten en que cualquier colaboración se traducirá en una validación histórica y un prestigio invaluable para el país y la ULA en el mapa científico mundial. (Prensa ULA / María de los Ángeles Pérez / Fotos: Lánder Altuve).