Mérida, Junio Domingo 07, 2026, 01:02 pm
El papa León XIV exhortó este domingo a los católicos españoles a no despreciar al hermano y salir del "egoísmo, la indiferencia y de una fe cómoda y privada" para comprometerse con el bien común, en una multitudinaria misa ante más de 1,2 millones de personas en la plaza de Cibeles de Madrid.
Llegados desde muy temprano, los fieles desbordaron la emblemática plaza en el corazón de la capital española para escuchar al pontífice oficiar la ceremonia, bajo un cielo azul y un sol brillante.
"Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano", recordó León XIV a los fieles, a quienes instó a "romper las cadenas de todo egoísmo".
La misa, el acto más multitudinario de la visita del papa a España, precedió a la procesión del Corpus Christi que recorrió las calles de la capital.
En los setenta, 90 % de españoles se identificaban como católicos, una cifra que cayó al 56,1 % en una encuesta de mayo de la institución pública Centro de Investigaciones Sociológicas, según información de la radio y TV públicas españolas (RTVE).

El papa León XIV inició su homilía con un homenaje a la tradición religiosa de España, al Corpus Christi y a sus "solemnes procesiones", que han plasmado durante siglos la piedad, el arte, la música, la arquitectura y la vida del pueblo español.
Después de la misa, el pontífice presidió la procesión del Corpus Christi, y explicó que de esta manera "Jesús camina por las calles, atraviesa las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana".
El papa recordó que también en España el día del Corpus se celebra el Día de la Caridad, por lo que invitó a todos a sacar, no solo la custodia, "sino dejarnos sacar nosotros mismos del egoísmo, de la indiferencia, de una fe cómoda y privada, para responder a su invitación a la conversión, a cambiar la mirada, a acoger su presencia que nos transforma y nos hace constructores de un mundo nuevo".
Por ello, el papa León XIV en su homilía hizo una petición a "la España de hoy y de mañana": que "la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que la gente visite, sino una escuela de fe de la que beber también hoy".

"Nosotros estamos llamados a estar presentes en las situaciones y en los desafíos de la sociedad, a no huir, a comprometernos personalmente en la construcción del bien común", subrayó.
Asimismo, alentó también a los católicos españoles a que no se encierren "en una devoción privada", sino que se abran "a los hermanos, a las familias, a los pobres, a quienes sufren, a quienes han perdido la esperanza".
Con información de Agencias