El texto oficial cuestiona que las autoridades de Guyana den por sentado el contenido de un fallo aún no emitido, lo que (según Venezuela) evidencia “menosprecio por el derecho internacional” y refuerza sus dudas sobre el proceso en curso.
Asimismo, el Gobierno venezolano ratificó que no reconocerá ninguna decisión que pueda dictar la CIJ sobre el territorio en disputa y reafirmó su compromiso con una solución política y negociada, bajo el marco del Acuerdo de Ginebra, como vía para garantizar estabilidad, buena vecindad y desarrollo compartido en la región.