Mérida, Junio Martes 09, 2026, 02:24 pm
En mi anterior artículo comenté sobre cómo
mantenerse inmune a un ataque de brujería: básicamente se resume en que una
brujería afecta según el grado de gracia en el que esté el cristiano, es decir,
mientras más en gracia con Dios estemos, menos nos afecta.
Lo que presento hoy es únicamente lo que
los mismos expertos en temas esotéricos exponen sobre qué consecuencias trae
practicar la brujería, es decir, simplemente me estoy limitando a exponer lo
que ellos mismos dicen que pasa, sin ninguna clase de juicio desde la
perspectiva católica, con la finalidad de exponer el grado de conciencia que
sus mismos practicantes tiene sobre sus propias prácticas:
Desde una perspectiva esotérica, oculta y
de la alta magia, el acto de hacer brujería (entendida como la manipulación
intencionada de energías para alterar el libre albedrío o el curso natural de
los acontecimientos) nunca es neutral. Toda acción en el plano sutil genera una
onda expansiva en el plano físico.
Consecuencias principales divididas según
las leyes universales que rigen el esoterismo:
1. El Efecto Bumerán o la Ley del Retorno
Es la consecuencia más conocida. En
tradiciones como la Wicca se le conoce como la Ley de las Tres Veces: estipula que, todo lo que se envíe al
universo (sea positivo o negativo) regresará a quien lo practica multiplicado
por tres. En la alta magia no siempre es un número matemático, pero el
principio es el mismo: la energía que se canaliza debe pasar primero por quien
la practica. Si se manipula energía de baja vibración (daño, obsesión,
dominio), el propio campo energético (aura) se contamina primero. He escuchado
a otros decir que incluso siete veces.
2. Generación de Karma y Lazos Energéticos
Al intentar amarrar, dominar o perjudicar a
otra persona, se crea un cordón etérico adictivo o kármico extremadamente
fuerte entre el practicante y la víctima. Cuando se recurre a demonios para los
amarres es aún peor.
No solo se ata a la otra persona; se ata
quien la practica a ella. Hay brujos que reconocen y advierten que este lazo
interfiere con la evolución espiritual, estancando el camino del practicante, y
arrastrando esa deuda energética a encarnaciones futuras.
3. El "Efecto Rebote" por
Protección de la Víctima
Si la persona a la que se le dirige el
trabajo tiene una “vibración alta, es espiritual”, lo que, según la Iglesia es
estar en gracia, o practica la oración,
cuenta con guías y protecciones fuertes (como la devoción a la Virgen),
el ataque energético no encontrará grietas donde entrar. Al no poder
depositarse en el objetivo, la energía acumulada regresa de golpe y con mayor
fuerza hacia quien la envió o hacia quien la contrató.
4. Consecuencias en el Operador (El Tablón
de Anuncios Astral)
Cuando se realiza magia de “baja vibración”
de manera recurrente, ocurren alteraciones densas en la vida cotidiana: tales
como desgaste físico y mental, que pueden manifestarse en dolores de cabeza
crónicos, fatiga extrema, insomnio o pesadillas vívidas. La magia consume la
propia energía vital (Prana o Chi).
Ser víctimas de ataque de parásitos
astrales: Al abrir portales o invocar fuerzas densas sin el conocimiento
adecuado, el practicante suele atraer "larvas" o parásitos
energéticos que se alimentan de sus emociones negativas (miedo, ira, envidia),
provocando un estado de depresión o paranoia.
Bloqueo de caminos: Es muy común que las
personas que recurren a la brujería para obtener dinero o amor terminen
experimentando una "ruina" en otras áreas de su vida. El universo
tiende a equilibrar la balanza; si fuerzas el amor, a menudo se quiebra la
salud o la prosperidad. Esto es más fuerte en quienes no “pagan el precio” una
vez que se les ha concedido lo que piden.
Como dije, es solo exposición de lo que los
propios practicantes de estas artes dicen. Saque usted sus propias
conclusiones. Dios con nosotros.