Mérida, Julio Viernes 10, 2026, 01:31 pm
Mi artículo de opinión de hoy no es el ruego de un hacedor de literatura en situación de indigencia que, aun no siendo nuevo rico, forma parte indiscutible del honorable y modestísimo sector de la intelectualidad venezolana que no pierde su derecho a exigir. No soy enemigo de nadie que no elija, fortuita y antojosamente, exterminar a quienes somos profesos del librepensamiento:
Todos los principales en funciones de gobierno deben renunciar tras la disolución de la Asamblea Nacional y convocar la consignación de postulaciones transitorias para ejercer los cargos de envergadura en el país (TSJ, Poder Ejecutivo, Fiscalía General de la República, Poder Ciudadano y Fuerzas Armadas).
Luego que, hartazgo, nuestros autocalificados albaceas divulgaran lo que llamaron Resolución Absoluta, una inaudita empero anunciada acción militar que habría costado más de 2 mil millones de próceres impresos imperiales norteamericanos, innumerables indefensos del mundo estuvieron persuadidos de que finalmente la falaz Revolución Bolivariana experimentaba su “día de termidor”.
Durante horas, delfines y herederos no testamentarios del ogro y misántropo jefatural del Estado Venezolano se escondieron. Mis destrezas novelísticas me mantuvieron alerta porque he transitado por las entrañas de un monstruo que a veces viste manteos, pero en otros instantes togas y birretes para al cabo corear panfletos políticos.
Los ilegítimamente designados pretores de las migajas de un poder que fue “falso positivo” revolucionario no restituyeron las garantías constitucionales de los venezolanos, ello aun cuando, de forma pública y notoria, los albaceas les ordenaran la excarcelación de cada individuo calificable https://www.amnistia.org/ve/blog/2019/02/9334/que-es-un-preso-de-conciencia y dejar sin efecto el hábito de criminar la libertad de información, pensamiento e ideas. Todas las leyes que fueron sancionadas para castigar figuras literarias, la opinión y divulgación de sucesos son violatorias de los derechos fundamentales del hombre y ciudadano conforme dictaron los ilustrados de París el año 1789: https://www.conseil-constitutionnel.fr/sites/default/files/as/root/bank_mm/espagnol/es_ddhc.pdf.
Los rostros de susto que exhibían los pretores venezolanos designados por un criminal serial al mando en la nación norteamericana fueron histrionismo purísimo, parte de un libreto del teatro del absurdo que eleva magistralmente el sarcasmo, sátira, comedia, la opereta de retrete y lenguaje corporal: “…Language in an absurdist play is often dislocated, full of cliches, puns, repetitions, and non sequiturs. The characters in Ionesco’s The Bald Soprano (1950) sit and talk, repeating the obvious until it sounds like nonsense, thus revealing the inadequacies of verbal communication. The ridiculous, purposeless behaviour and talk give the plays a sometimes dazzling comic surface, but there is an underlying serious message of methaphysical distress…”. Abre el siguiente enlace: https://www.britannica.com/art/Theatre-of-the-Absurd.
Visto que los pretores obran dejando sin efecto la Constitución Nacional Bolivariana de Venezuela, sea por cobardía, asociación con el emperador o miedo enfrentarlo, es impostergable que la mayoría de los venezolanos, con autoridad o sin ella, restablezcamos el Estado de derecho y justicia con humildes y legítimos pronunciamientos. Curso del año 2026 urge recordar a los sempiternos presuntos que https://www.elnacional.com/columnas/2022/03/el-grande-peur-que-no-cesara/. Borremos el llanto de Venezuela.
TE PUEDE INTERESAR
https://www.elnacional.com/columnas/2026/06/orgullosos-predadores-de-las-riquezas-de-la-nacion-venezolana-notitia-criminis/ (Alberto Jiménez Ure)
https://www.elnacional.com/columnas/2026/07/la-jurisprudencia-de-investiduras-ilegitimas-en-el-caso-penal-venezolano/(Alberto Jiménez Ure)
https://www.elnacional.com/columnas/2026/03/el-ciclico-dia-de-termidor-que-depara-a-todas-las-revoluciones-por-su-naturaleza-criminal/(Alberto Jiménez Ure)
https://www.elnacional.com/columnas/2026/06/investido-de-autoridad-o-sin-ella-art-333-crbv/(Alberto Jiménez Ure)
albertjure2009@gmail.com