Mérida, Septiembre Viernes 04, 2026, 12:09 am
El licenciado Dubuc fue un radiodifusor y destacado periodista. Fue un
personaje influyente en la historia de la radio en Mérida. Fue notable su rol como
empresario, periodista y fundador de Radio Universidad 1160 amplitud Modulada
(AM), desde abril de 1950.
Todo un ejemplo. Su palabra era resonancia pura en una ciudad que
sintonizaba su noticiero y su programa de opinión. Todo lo que salía de las
ondas hertzianas de radio Universidad era verdadero. El nombre de su estación
de radio homenajeaba el arraigo universitario y académico de Mérida, la ciudad
universitaria. La Mérida de ayer, así como la Universidad de los Andes de
entonces (ULA), tenía un dinamismo muy distinto al de hoy. Hablamos de aquella
universidad que fue dirigida por el rector de rectores, el doctor Pedro Rincón Gutiérrez,
otro personaje de sembró de optimismo aquella juventud estudiosa y luchadora.
Ya no hay la misma cantidad de estudiantes, ni el mismo estímulo. A la
universidad le fueron quitando el presupuesto, el comedor, las residencias, las
becas, las tarifas preferenciales de transporte, el seguro estudiantil. Tanto
que costaron esas conquistas universitarias.
Desde radio universidad, siempre hubo una voz aguerrida para denunciar y
hacer que se escuchara la opinión de quienes padecían distintos problemas. Dubuc
era quien escuchaba todas esas quejas, y las hacía sentir en sus programas. Tuve
la oportunidad de conocerlo en 1995. Pasar por esa radio y conocer a Enrique
Orangel Dubuc Rodríguez -quien era un periodista muy reconocido a nivel
nacional- me dio la oportunidad de trabajar en su noticiero y de aprender mucho
de su oficio radial y periodístico. Allí conocí a otro grande del periodismo:
Rafael Finol Melendez, una voz que incomodaba a instituciones y personajes burócratas.
En esta radio se ofrecía una programación o una parrilla muy
informativa, y se hacía con una dirección impecable en sus orientaciones. El
pueblo radioescucha sabía escuchar con gran atención. Allí se oían las voces de
las comunidades. Enrique Orangel Dubuc Rodríguez, además de ser fundador y
propietario, ejercía el periodismo de manera franca y respetuosa. Su programa
era bandera, y se transmitía diariamente al mediodía. Dubuc conducía un espacio
que acaparaba la atención radial en la ciudad, pues la gente llamaba y exponía las
calamidades sociales que sufrían los oyentes. A quien estaba errado se le
orientaba. Otras veces, si el radioescucha no se dirigía con respeto, hasta lo
regañaba. Otras veces, la gente llamaba solicitando ayuda, y hasta había una
sección donde la gente buscaba trabajo, y se anunciaban ofertas de empleo.
Enrique Orangel Dubuc Rodríguez ganó el Premio Nacional de Periodismo por
su impacto, su cercanía con la audiencia, y la labor social que ejercía desde
su tribuna periodística cuando interactuaba con la gente. Esto le valió la
obtención del Premio Nacional de Periodismo en 1983. Radio Universidad fue,
indiscutiblemente, una gran escuela de locutores y periodistas. Fue una auténtica
escuela de talentos, porque impulsó la carrera de locutores y periodistas de
renombre regional y nacional: hablamos de Ramón Rivas Jerez, Iván Roldán, Omar
Rivero Torrealba, Roberto Giusti y muchos otros más, quienes marcaron en esa
época de oro la pauta informativa del periodismo radiofónico de Mérida.
Tras la muerte de Enrique Orangel Dubuc Rodríguez, vinieron cambios en el
espectro radioeléctrico, así como en los formatos comerciales. La histórica
señal 1160 AM cesó sus funciones. Sin embargo, para los periodistas y
locutores, quedó como símbolo de aquel periodismo cívico y de servicio público
impulsado por ese gran maestro de la radiodifusión merideña y del periodismo
que nos enseñó Enrique Orangel Dubuc Rodríguez. La época de oro del periodismo y
la cultura de Mérida, se caracterizó en su programación por esa participación de
las comunidades desde la crítica política incisiva, y la difusión musical y académica.
También recordamos a los colegas del programa Claro y Raspao, que
cobraron gran fuerza a mediados de los años 80, tiempo en que sus moderadores
conducían el espacio de forma brillante y valiente. Nos referimos a Iván Roldan
y Omar Rivero Torrealba. Tenían un estilo único que se distinguía por su
agudeza informativa, su manera de entrevistar, y el gran impacto político y
social a la hora de abordar a personajes regionales como estudiantes,
dirigentes políticos y sociales, y gremialistas con un estilo directo, sin
tapujos, haciendo honor a su nombre.
La radio y el pueblo que eran vinculados por la impronta de Enrique Orangel
Dubuc. En distintas etapas lo llegó a conducir también Roberto Giusti. El
programa se trasmitía de lunes a sábado al mediodía, a la manera del micrófono
abierto para denuncias vecinales, petición o quejas sobre servicios públicos, y
asistencia social directa.
Igualmente, mencionamos el programa La Revista de la Noche, que era
conducido por Germán Corredor, el cual se convirtió en vitrina para promocionar
y dar oportunidad al talento artístico y musical de la región, el cual se
destacaba junto con el noticiero de Radio Universidad con avances constantes durante
el día, y en su emisión estelar.