Mérida, Septiembre Jueves 24, 2026, 07:35 pm
La tradición jurídica de Mérida
no se comprende sin la estatura intelectual, ética y académica de aquellos
hombres y mujeres que, desde las aulas universitarias, las altas magistraturas
y el libre ejercicio profesional, moldearon el derecho venezolano. El foro
jurídico nacional tiene una deuda imperecedera con estos jurisconsultos
merideños, cuya obra doctrinal y jurisprudencial sigue iluminando el camino de
la justicia.
Este recorrido cronológico, que
abarca a los próceres de la judicatura y la academia local, constituye un acto
de estricta justicia histórica y un homenaje permanente a su legado.
El derrotero cronológico de esta
pléyade de juristas comienza con figuras cuya longevidad vital e intelectual
sentó las bases institucionales del foro:
Pedro Pineda León (1901 - 1986):
Rector de la Universidad de Los Andes, miembro correspondiente de las Academias
de Ciencias Penales y de Ciencias Políticas y Sociales de Venezuela, y
Presidente del Colegio de Abogados. Su obra monumental, Lecciones Elementales
de Derecho Procesal Civil (en cuatro tomos) y Principios de Derecho Mercantil,
junto a su condición de casacionista y profesor insignia, lo consagran como un
patriarca de la ciencia jurídica venezolana.
Héctor Febres Cordero (1913 -
1997): Brillante profesor y Presidente del Colegio de Abogados de Mérida. Su
pluma penetró con rigor dogmático en la ciencia penal a través de obras
fundamentales como Delitos contra las Personas, Delitos contra los Bienes y
Delitos contra la República, destacándose asimismo como un insigne
casacionista.
José Román Duque Sánchez (1914 -
1999): Expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Presidente del Colegio de
Abogados de Mérida —cuyo auditorio lleva honrosamente su nombre— y profesor de
pre y postgrado en la Universidad Central de Venezuela y en la ULA. Su
pensamiento abarcó toda una época, plasmado en innumerables sentencias
publicadas en el Repertorio Forense y en Ramírez & Garay, así como en
monografías y publicaciones de la máxima instancia judicial y la UCV.
A medida que avanzaba el siglo,
la academia merideña aportó nombres imprescindibles que elevaron el nivel de la
casación civil y mercantil, así como de ramas especializadas del derecho:
Luis Arturo Calderón Pino (1928 -
1984): Insigne casacionista y profesor de pre y postgrado. Su impronta en el
derecho mercantil quedó sellada en sus estudios especializados sobre La Quiebra
y en sus lúcidos artículos publicados en el Anuario ULA y la Revista del
Colegio de Abogados.
Luis González Berti (1930 -
1996): Maestro indiscutible de las obligaciones y del derecho minero. Su
Compendio de Derecho Minero Venezolano (Tomos I y II), editado junto a sus
publicaciones en la Universidad Santa María y el Anuario ULA, refleja la versatilidad
de un profesor que dominó con maestría tanto el derecho civil como los sectores
estratégicos de la economía nacional.
Antonio Ramón Marín (1931 -
1989): Jurista de profunda agudeza analítica en el campo del Derecho Civil y de
las Obligaciones. Sus criterios jurídicos poseían tal solidez doctrinal que, de
manera recurrente, la jurisprudencia posterior los adoptaba y respaldaba. Fue
profesor de pre y postgrado y prolífico colaborador del Anuario ULA y de la
Revista del Colegio de Abogados.
Humberto Cuenca (1905 – 1970):
Insigne jurisconsulto merideño, profesor universitario de dilatada trayectoria,
ensayista y crítico del derecho procesal y la sociología jurídica. Su pluma
combativa y su profundo rigor teórico dejaron una huella imborrable en las
reflexiones críticas sobre la justicia y la legislación social en Venezuela.
Román José Duque Corredor (1943 -
2023): Hijo del ilustre José Román Duque Sánchez, transitó con brillantez por
la judicatura como magistrado de la Sala Político-Administrativa de la Corte
Suprema de Justicia. Su magisterio abarcó el Derecho Agrario, siendo autor de
obras de referencia ineludible y miembro activo de instituciones como la IDARA.
Su legado doctrinal continúa plenamente vigente en las aulas de postgrado.
Las décadas centrales del siglo
vieron nacer y formarse a las plumas que renovaron el derecho privado,
procesal, familiar y administrativo con un enfoque vanguardista y práctico:
Antonio D'jesus (1941): Destacado
casacionista y profesor de pre y postgrado. Su Contribución al estudio de la
adopción especial marcó un hito en la modernización del derecho de familia en
Venezuela, complementado por sus constantes aportes en el Anuario ULA y la
Revista del Colegio de Abogados.
Gilberto Guerrero Quintero (1942
- 2004): Magistrado de la Sala de Casación Civil y profesor de postgrado. Su
pensamiento jurídico descolló en materias complejas como La resolución del
contrato, el régimen del Canon de arrendamiento, la teoría general de las
Pruebas y las relaciones entre Tiempo y Derecho. Su paso por la máxima
instancia judicial garantizó la seguridad jurídica en la materia civil.
Magaly Carnevali de Camacho
(1948): Jueza civil de ejemplar trayectoria y profesora de pre y postgrado. Su
obra escrita —que comprende títulos como Jurisprudencia Proceso Civil,
Responsabilidad Civil por Accidentes de Tránsito y El Pago— constituye una
herramienta indispensable para el foro litigante, uniendo la judicatura
práctica con la reflexión académica de vanguardia en el Anuario ULA.
Rafael Méndez (1964): Destacado
casacionista, litigante y profesor de postgrado. Su producción intelectual se
materializa en obras fundamentales sobre Derecho Constitucional y Contencioso
Administrativo, Derecho Electoral y Derecho Procesal Electoral, así como en
estudios doctrinales sobre La solicitud de revisión constitucional, aportando
una visión moderna al derecho público venezolano.
Rendir tributo a ellos no es un
mero ejercicio de nostalgia académica. Es reconocer que la seguridad jurídica,
la pulcritud procesal y la solidez doctrinal de la Venezuela contemporánea
abrevan en los libros, sentencias y cátedras que estos merideños
universalizaron. El foro jurídico tiene el deber indeclinable de mantener viva
su memoria como brújula moral e intelectual para las nuevas generaciones de
abogados.