Mérida, Octubre Sábado 03, 2026, 12:22 pm
Durante la actividad realizada el jueves 1° de octubre en la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos, con la presencia de 1.300 personas, se llevó a cabo la iniciativa internacional “Un millón de niños rezando el Rosario”, en la que el papa León XIV dedicó una oración especial por Venezuela, pidiendo por la esperanza, la paz y el bienestar de las familias en el país.
De acuerdo con el medio Vatican News, en su mensaje a los fieles y niños presentes, el pontífice destacó la importancia de la oración como un gesto de fe y esperanza para las naciones que atraviesan momentos difíciles e instó a mantener las plegarias compartidas.
“Oremos por los niños de Ucrania, víctimas de la guerra; por las familias de Siria, Líbano y Tierra Santa, obligadas a abandonar sus hogares; por los cristianos perseguidos en Pakistán y en otros lugares; y por las familias en Cuba y Venezuela, para que no pierdan la esperanza”, acotó.
La propuesta “Un millón de niños rezando el Rosario”, promovida anualmente a escala mundial por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), en comunión con el Día Mundial del Rosario, fue presentada al Santo Padre desde la Gruta de Lourdes por el cardenal Kurt Koch.
La iniciativa busca unir a las familias de diversos continentes con la finalidad de elevar oraciones por la paz universal y la unidad de los pueblos, especialmente por los niños afectados por la guerra y la violencia. Además, la ceremonia tradicionalmente se celebra en el mes de octubre y está dedicada al Santo Rosario.

Koch resaltó que se trata de una oportunidad para orar junto a los más pequeños “por la unidad, la reconciliación y la paz”.
Asimismo, el cardenal destacó que la actividad se llevará a cabo del 1° al 7 de octubre en las parroquias, familias y escuelas alrededor del mundo, con la misma oración y una sola intención: “las lenguas y las distancias son diferentes, pero la única es la esperanza que nos une”.
“Esta noche no estamos solos. En el mundo, un millón de niños reza con nosotros. ¡Un millón! Cincuenta millones de ‘Avemarías’ que suben al cielo desde todos los rincones y en todas las lenguas de la tierra pidiendo la paz y se unen (…) para abrazar y estrechar entre sí todos los continentes, razas y naciones del planeta”, dijo el papa.
Finalmente, el papa agradeció la participación de las parroquias, colegios y familias venezolanas que se sumaron a este encuentro espiritual, al tiempo que reanudó su bendición para toda la feligresía y exhortó a sostener el amor desde los hogares y las escuelas, cultivar la solidaridad y mantener viva la fe en medio de las adversidades.
De acuerdo con lo explicado en la página web de ACN Internacional, el origen de la iniciativa ocurrió en 2005 en Caracas, Venezuela, cuando un grupo de niños se reunió espontáneamente para rezar el Rosario.

Desde ese momento, el rezo se transformó en un movimiento y posteriormente fue adoptado y promovido por la fundación pontificia ACN, desde donde se extendió a otros países.
En 2023 fue la primera vez que el número de participantes registrados superó el millón, con 1.039.628 inscritos oficialmente, aunque los organizadores del evento estimaron que hubo aún más participantes no registrados.
El papa León XIV viajará a tres países latinoamericanos durante el mes de noviembre, de acuerdo con la información brindada el 5 de agosto por el portavoz vaticano, Matteo Bruni.
El pontífice viajará a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre, tras aceptar la invitación de los jefes de Estado y de las autoridades eclesiásticas de esos respectivos países.

En este viaje visitará Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre.
Esta extensa gira por Latinoamérica, con 12 días y 10 ciudades, supera el récord anterior del viaje a África en abril.
El papa León XIV, nacido en Chicago (Estados Unidos), regresará así a Perú, país del que tiene la nacionalidad desde 2015 y donde vivió cerca de 20 años como misionero agustino y posteriormente como obispo de Chiclayo durante ocho años, antes de ser llamado por Francisco para ocuparse del dicasterio para los obispos.
Pero además viajará a dos países que no visitó Francisco en sus 12 años de pontificado: Argentina y Uruguay.
Con información de El Diario