Mérida, Julio Miércoles 08, 2026, 11:00 pm
El exconcejal Luis Millán
Láres denunció que durante el presente año 2025 la municipalidad administró un
presupuesto ordinario de 4 millones 542 mil 610 dólares con 2 céntimos
($4.542.610,2), pero más del 90% de esos recursos se destinaron exclusivamente
a gastos de funcionamiento, dejando a la ciudad prácticamente sin inversión en
infraestructura ni proyectos comunitarios.
Millán subrayó que esta
situación constituye una distorsión en la finalidad del presupuesto público,
pues los fondos que deberían traducirse en obras de impacto social —como
mejoras en el alumbrado, recuperación de vías, mantenimiento de espacios
deportivos y atención a servicios básicos— fueron absorbidos por el aparato
administrativo. “La ciudad quedó sin inversión real, y eso es un golpe directo
a la calidad de vida de los merideños”, denunció.
Análisis del gasto 2025
El informe presentado por Millán revela un patrón preocupante:
·
Monto
total administrado: 4.542.610,02 dólares sin contar los créditos adicionales
que suma 2 millones once mil dólares ($2.011.000,00) provenientes de los
créditos adicionales.
·
Destino
del gasto: más del 90% en funcionamiento (sueldos, pagos administrativos,
mantenimiento burocrático).
·
Inversión
en la ciudad: mínima, sin obras públicas de impacto ni proyectos comunitarios
relevantes.
Este esquema refleja un
desequilibrio presupuestario que contradice la finalidad de la Ley Orgánica del
Poder Público Municipal, la cual establece que los presupuestos deben
orientarse al desarrollo local. La consecuencia inmediata es el deterioro de
servicios básicos, calles sin mantenimiento, alumbrado deficiente y espacios
públicos abandonados.
Millán advirtió que la falta de transparencia y planificación compromete el desarrollo urbano y genera desconfianza ciudadana. “La ciudad no puede seguir atrapada en un círculo de gasto administrativo sin resultados visibles. Mérida necesita inversión real, no excusas”, afirmó.
El exconcejal llamó a los órganos de control y a la sociedad civil a exigir explicaciones claras sobre el destino de los fondos. “La rendición de cuentas es un deber político y moral. Los merideños tienen derecho a saber cómo se gastó cada dólar y qué se proyecta para el futuro inmediato”, concluyó. /Prensa Luis Millán Láres