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Iris Varela en silencio tras masacre de Acarigua

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Familiar esperando a las afueras de la morgue del hospital Jesús María Casal Ramos / AFP


Tres días después de los hechos acaecidos en la Comandancia General de la Policía de Acarigua en el estado Portuguesa, donde al menos 30 reos perdieron la vida a causa de un motín, la ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, sigue en silencio ante lo que muchos califican como una “masacre”.

En medios oficiales, así como en sus redes sociales, Varela no ha expresado ni informado acerca de lo ocurrido, que viene a sumarse al motín registrado en la Comandancia de la Policía de Carabobo en marzo de 2018, donde unos 69 reclusos resultaron muertos también por lo que muchos expertos consideraron como un hacinamiento carcelario, así como la ocurrida en el 2017 en Amazonas con 39 presos fallecidos.


Cabe recordar a Varela, quien el 3 de octubre de 2017, desempeñándose como constituyentista ante la ANC, resaltó en plenaria que todas las cárceles del país estaban “pacificadas”, asegurando que los “lacayos de la derecha” pretendían darle “clases” de cómo manejar las prisiones en Venezuela.


“Uno escucha a los lacayos de la derecha fascista darse golpe de pechos, ellos salen de una manera inmoral a pretender dar clase de cómo manejar una cárcel en el país”, señaló en su momento.


“Con qué moral vienen estos asesinos a criticar la política de seguridad en materia penitenciaria”, fustigó la funcionaria chavista, quien también recalcaba que “hay 98% del nuevo régimen penitenciario en las cárceles del país, cuando aquí se pacificaron las cárceles”.


No obstante, lo recién sucedido en Acarigua refleja otra realidad.


Última aparición


La última aparición de Varela fue virtual el 25 de mayo y fue para responder por tweets a la periodista Sebastiana Barráez, quien aseguraba que miembros del partido del gobierno se “reunían” con miembros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia.


“¿Será que la señora Sebastiana es mitómana compulsiva o el palangre que recibe es muy jugoso? No sé si agradecer por reseñar la reunión con los movimientos sociales, los colectivos organizados en Táchira y el Consejo Político del PSUV, ya que toda la prensa pública y privada fue invitada”, mencionaba Varela, sin hacer referencia a Acarigua.


En otro mensaje, señalaba que a esa reunión “asistió el que quiso, lamentablemente no la vi, por lo cual sus colegas de los medios deben estar sintiendo pena ajena ante una agremiada reñida con lo más elemental de la ética profesional de un periodista como lo es ajustarse a la verdad”.


“En todo caso, entendemos el papel de quien “trabaja” para los enemigos de la patria, buscando desesperadamente crear falsos positivos que justifiquen las agresiones de los gringos inventando historias con sus marionetas criollas”, agregó en Twitter.


Hacinamiento

En tanto, Carlos Nieto Palma, coordinador general de la ONG “Una Ventana a la Libertad”, insistió en que muchos de los reos permanecen en estas instancias por más tiempo del debido, que es 48 horas, llegándose a registrar casos de presos con más de cinco años en una comandancia.


“Tenemos varios años denunciando esta situación sin que, hasta el momento, ninguna de las autoridades competentes haya hecho nada por solucionar este problema que cada día tiende a agravarse más”, dijo.


Hay que resaltar que el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) responsabilizó a Varela de este nuevo incidente carcelario, calificándolo de masacre y asegurando la ONG que “los presos exigían el cambio del director de la comisaría, Guillermo López; que se permitiera la visita de grupos evangélicos y deportivos, así como el ingreso de materiales para la construcción de una piscina, de cigarrillos y bebidas alcohólicas”, recoge El Carabobeño.


Precisamente hoy, la OVP emitió un comunicado, donde aseguraba que pudo conocer que “de los 540 presos que estaban en la comandancia de la Policía de Acarigua, 30 fueron asesinados, quedando un total de 510 que fueron sacados requisa y que aún permanecen en dichas instalaciones, donde continúa existiendo una sobrepoblación pues la capacidad es para 300 personas, con un hacinamiento crítico del 216 %”.


El coordinador general de la organización, Humberto Prado, “exige que no exista la impunidad en estos nuevos hechos violentos, que se ubique, enjuicie y condene a los responsables de estas masacre, así como el Estado debe reparar los daños causados a cada una de las víctimas y sus familiares”.


El 23 de mayo se registró un enfrentamiento entre los reos que estaban en la comandancia en contra de los funcionarios policiales, resultando herido de muerte uno de ellos, lo que originó el motín que sería reportado horas después.


Fue el 24 en la mañana cuando, ante el alzamiento de los presos, ingresan al recinto comisiones de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana. Ya a las 10 de la mañana se comenzó con el traslado de los cadáveres hacia la morgue del hospital local, el Jesús Casal Ramos.






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