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Por Rafael Augusto López

Pandemia sobre ruedas (y II) por Rafael Augusto López



Pandemia sobre ruedas (y II) por Rafael Augusto López

Luego del artículo anterior, sostuve sendas conversaciones con quienes considero son los mayores referentes en Mérida, en lo que concierne a los siniestros viales y la movilidad, el excelente médico traumatólogo José Gregorio Campagnaro y el ingeniero Víctor Peña, coordinador de Educación Vial y Ciudad.

Aquí les transcribo lo que me dijo el Dr. Campagnaro:

"Es una situación social grave que comienza por una conceptualización de educación, moral y luces. Sin duda alguna comienza por la educación en el hogar en conjunto con las primeras luces escolares y se enmarca en el concepto del respeto dentro de la sociedad. Respeto a las normas y reglamentos existentes, observancia de la ley y aplicación de las sanciones oportunas. Ahora bien, la sociedad moderna está inmersa en un concepto social, económico y político, que se traduce en movilidad urbana, para lo cual la ONU ha establecido protocolos de estudio para la educación y seguridad vial desde finales de la década de los 2000, la cual tiene varios items de estudio, educación vial ciudadana, vehículos más seguros, carreteras más seguras y finalmente instituciones hospitalarias equipadas con la mejor tecnología del siglo XXI.

Ahora bien, la sociedad venezolana en el último cuarto de siglo ha pasado por situaciones sociales y económicas que desembocaron en una motorización muy importante, pero sin el debido acompañamiento institucional, muchos vehículos, carros y motos‚ y ahora, dada nuestra situación económica es más fácil adquirir una moto, pero las escuelas de conducción defensiva son muy escasas a pesar de estar debidamente regladas todas las leyes relativas al tráfico automotor, y parece que está en  nuestra esencia no respetar las normas; dado este comportamiento la accidentalidad ha tomado  nuevamente en los últimos dos años la característica de pandemia, porque la epidemia sobre ruedas tuvo su pico más alto en 2012; hoy es evidente para todos nosotros y sobre todo debido al boom comunicacional, que el problema social repunta nuevamente.

Los accidentes y la violencia en las vías han crecido nuevamente y por consecuencias la morbi-mortalidad ha aumentado, por tanto las salas de urgencias y cuidados intensivos se ven abarrotadas de pacientes y los recursos muy escasos por cierto, se agotan rápidamente y entonces los familiares de los enfermos se ven obligados a buscar los recursos muchas veces inexistentes para salvar la vida y la funcionalidad de los enfermos, que son en gran mayoría jóvenes en edad productiva y que se torna en una carga muy pesada para ellos mismos,  para sus familias y para la sociedad ; mas sin embargo el negocio de los vehículos automotores es que, aún le roncan los motores.

La economía mueve a la sociedad y las empresas importadoras y ensambladoras venezolanas tienen un negocio muy redondo. El problema para nosotros como médicos hospitalarios, es de espacio físico, recursos económicos con un flujo constante, tiempo quirúrgico y posterior rehabilitación, y lastimosamente nos vemos desbordados y muchas muertes extra e intra hospitalarias ocurren por los gravísimos traumatismos generalizados, muchísimos recursos económicos y humanos gastados no en prevenir, sino en intentar remediar muchas veces, y curar  a estos enfermos.

La situación es una enfermedad social, que requiere del concurso interdisciplinario e interinstitucional muy enérgico y sostenible en el tiempo".

El ingeniero Víctor Peña, coordinador de la organización no gubernamental Educación Vial y Ciudad, dijo lo siguiente:

Hablando del sector que más contribuye a este número de fallecidos en Venezuela, al momento 52% de los fallecidos son motociclistas y a los siniestros en las vías ya empezamos a no llamarlos accidentes de tránsito, sino siniestro. Y, el motorizado no siempre es el culpable, nosotros hemos visto que ha ido poco a poco mejorando el uso del casco, aunque aún no es el casco integral, pero la escalera se sube peldaño a peldaño. En la ciudad de Mérida, que es la ciudad piloto en educación vial de Venezuela, ya 95% de los motociclistas está usando el casco. En cambio el uso del cinturón de seguridad, que es el instrumento que más ha evitado heridas graves a los que conducen un vehículo, en Mérida no lo usa ni 1%. La otra situación es que cuando lo detienen a uno para multarlo, uno inventa cualquier cosa para evitar la multa, incluso para eludir la responsabilidad en un siniestro fuerte, la gente dice que se le fueron los frenos al autobús, o al camión  y la realidad es que los frenos no se van solos. Eso es que tú no hiciste el mantenimiento debido al vehículo y las autoridades no hicieron la revisión mecánica pertinente y adecuada.

El sector que representa el mayor porcentaje en los fallecidos en Venezuela es el de los motociclistas comúnmente o coloquialmente denominados motorizados, porque es el más vulnerable. En una vía son su propio parachoques,  igual que los ciclistas y los peatones. Son absolutamente vulnerables por la velocidad y la imprudencia. 

Nosotros como mensaje para ese grupo diríamos que hay que quererse. La vida es única, es lo más valioso que se tiene, hay que entender o hay que interiorizar que la prudencia es una enorme ventaja si uno la adquiere como hábito,  hay que ser prudente. 

Vemos lo que otros países hacen, por ejemplo el límite de velocidad en Venezuela nadie lo respeta, en una zona escolar el límite es de 30 km/h , vaya y mire frente a un instituto educativo y verá la velocidad de los vehículos, en horas pico de entrada y salida de los escolares.  Hay ciudades que con cosas muy simples llevaron a 0 los accidentes en el tránsito. En Helsinki, capital de Finlandia, llevan 1 año sin que haya lesionados en esa ciudad porque el límite de velocidad máxima fue bajado de 50 km/h a 30 km/h, eso es lo que llaman en Europa una ciudad lenta, ciudad slow transito calmado eso es lo que quisiéramos que fuera algún día la avenida Urdaneta de la ciudad de Mérida, una avenida lenta y que la gente dijera coloquialmente: si está apurado, no se vaya por la Urdaneta, porque es área de influencia de 11 centros de salud, 5 institutos educativos y numerosos sitios de circulación peatonal  eso no es una avenida para ir corriendo, pero eso lo aprenderemos con educación y sanción, porque una buena multa  lo educa a uno. en Malasia bajaron 30% los accidentes de motos simplemente encendiendo de día la luz de las motos. Hay q copiar lo exitoso.

Algo que también aprendimos en otras ciudades es la importancia de la prensa como actor fundamental en estos programas de cultura ciudadana, porque lo que no se sabe no ha sucedido, los  cambios de conducta no se logran muy rápido, se logran en 4 a 6 años si se trabaja fuertemente, por lo tanto estos proyectos son a mediano o largo plazo. 

Entre 2007 y 2012,  Mérida pasó de estar en el primer lugar en ese horrible índice de accidentabilidad de Venezuela, luego al trabajo de muchos que queremos a Mérida pasamos al número 14. Y se redujo en 75% el número de jóvenes muertos en la ciudad en ese periodo. Por ello la ciudad fue decretada ciudad piloto en educación vial de Venezuela. Estos comportamientos no adecuados en las vías  son problemas que son difíciles de resolver porque son cambios de conducta, que no son fáciles  de lograr pero si son posibles, y los demostramos quienes conforman a EVYC . La receta principal es educación y sanción. En países vecinos dicen nada educa tanto como una buena multa. Un comparendo por no llevar abrochado el cinturón de seguridad en Colombia es de 150 dólares la multa, si pasas una luz roja es fuerte y. En los países más desarrollados esa acción, se castiga con cárcel, multa y alguna penalidad en servicio comunitario, se le ponen tareas y jamás en esos países la gente se atreve a manejar borracha. Eso indica que por allí es que hay que trabajar, construir valores rescatar los valores que tuvimos los valores cívicos, lo que hace la fundación Civismo, por ejemplo, pero en las vías, en la calle. Ante la magnitud del problema hay que hacer algo, no se pueden cerrar los ojos ante  lo que está pasando pero, para iniciar un plan y tomar decisiones es necesario tener datos confiables y actuales y ese es uno de los problemas que tenemos en este país, en los actuales momentos hay una enorme opacidad de datos, no se tienen datos fidedignos o creíbles en casi ningún sector.

Para finalizar este artículo los 3 hemos coincidido en proponer 10 puntos:

 1.- Incorporar en el pensum de estudio desde pre escolar Educación Vial. 2.-Colocar en cada semáforo cámaras que de manera automática produzca la multa a quienes cometan alguna infracción, convirtiendo la foto en la prueba de la comisión de la misma. 3.- Crear en Cada municipio una escuela de conductores, y solo luego de la aprobación del curso se le expedirá la correspondiente licencia. 4.- Personalizar la placa, independientemente del vehículo, de tal forma que, si usted cometió alguna falta o delito y vendió el auto, la placa no es del vehículo es suya y la venta del mismo no es un burladero para no cancelar la multa. 5.-Incorporar en la licencia una gradación, y cada vez que usted infrinja una norma de tránsito, por ejemplo, conducir en estado de ebriedad, se le quitará determinada cantidad de puntos, hasta que quede en cero y por lo tanto se le suspenderá su derecho a conducir. 6.- Aprobar un reglamento muy estricto que debe ser cumplido por las empresas que prestan servicios de transporte, así como los conductores. 7.- Exigir a quienes tienen licencia de conducir, indistintamente de su fecha de vencimiento para que presenten un nuevo examen teórico-práctico, médico y psicológico. Quien sea reprobado en cualquiera de las pruebas, se le anulará la licencia. 8. Ninguna autoridad podrá remolcar ningún vehículo, excepto que esté involucrado en un siniestro vial en el que haya heridos o fallecidos, o que esté obstruyendo el libre tránsito. 9.- Debe ser obligatoria la revisión cada cierto tiempo de los sistemas de frenos, dirección, neumáticos, sistema de luces, etc. De cada vehículo. 10.- una póliza de seguros que cubra los gastos en caso de accidentes que incluya hospitalización, cirugía e implantes. De no cumplirse con este requisito, el vehículo o la moto no podrán circular.

rafael.tuto@gmail.com