Mérida, Mayo Martes 05, 2026, 05:02 pm
En un avance científico que pone los ojos sobre el Lago de Maracaibo, investigadores zulianos descubrieron un potencial uso médico en los desechos de la industria cangrejera. Lo que antes era considerado residuo ambiental, hoy se perfila como una esperanza para el tratamiento de pacientes con quemaduras graves.
El estudio se centra en la extracción de quitosano, un biopolímero presente en el caparazón del cangrejo azul, especie emblemática de la región zuliana. Este compuesto posee propiedades antimicrobianas, biocompatibles y biodegradables que aceleran la regeneración de tejidos.
Expertos de diversas instituciones nacionales han trabajado en la purificación de este material para crear láminas o geles que actúen como "piel temporal".
Entre los beneficios destacados se encuentran la protección contra infecciones que actúa como una barrera natural frente a bacterias, aceleración de la cicatrización que estimula la formación de nuevas células cutáneas.
Este proyecto no solo representa un hito médico, sino también una solución ecológica. Actualmente, las toneladas de caparazones vertidas en las orillas del Lago generan focos de contaminación y malos olores. Transformar este residuo en un insumo médico de alta demanda podría revolucionar tanto la industria pesquera como el sistema de salud pública en Venezuela.
Se espera que, tras completar las fases de ensayo clínico pertinentes, este tratamiento pueda estar disponible en las unidades de caumatología del país, brindando una alternativa soberana y eficiente para las víctimas de accidentes por fuego o químicos.
Con información de Versión Final