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Por Rafael Augusto López

La mentira del poder popular por Rafael Augusto López



La mentira del poder popular por Rafael Augusto López

Desde que el fallecido Hugo Chávez asumió la presidencia de la República, comenzó la tragedia que hoy vivimos y no más llegó al poder, pretendió que todos creyéramos que en Venezuela se había creado el Poder Popular. Fueron muchos los que pensaron que era cierto, para comprobar tremenda mentira. Revisemos lo que en Venezuela es el concepto de Poder Popular: se refiere a la capacidad organizada de la ciudadanía para ejercer directamente el gobierno y la gestión de políticas públicas, superando la democracia representativa tradicional. No es una entidad única, sino un entramado de diversas formas de organización social que, según la Constitución de 1999 y las leyes que la desarrollan, tienen la facultad de participar activamente en la toma de decisiones que afectan a sus comunidades.

En los primeros años se quiso, a través de los Consejos Comunales, desarrollar este concepto, no con el propósito allí contenido, sino con la finalidad de ejercer control político sobre los vecinos. En un principio esto se logró a medias, pero en la medida en que los ciudadanos se percataron de que estaban perdiendo sus libertades y eran víctimas de un regimen autoritario, comenzaron a desconfiar de sus políticas y a rechazar sus orientaciones.

La tiranía legisló sobre la materia y creó una instancia para controlar los Consejos Comunales y evitar que líderes comunitarios no afectos asumieran posiciones protagónicas en las vocerías.

La primera medida es colocar una serie de trabas para la conformación de los Consejos Comunales en aquellos sectores catalogados como contrarrevolucionarios.

En segundo lugar, no darles reconocimiento, creando otro paralelo con personas afectas al gobierno y reconociéndolos como tal. Sin embargo, estas maniobras no fueron suficientes y les asignaron el manejo de las bolsas del CLAP, de las bombonas de gas, de la entrega de juguetes a los niños en diciembre y, a través de la plataforma patria, la asignación de los distintos bonos. A pesar de ese torniquete, cada día ha venido creciendo el descontento, el rechazo a esas políticas y a quienes las ejecutan.

Posteriormente, crearon la figura de las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez del jefe de calle y todo indica que fue peor el remedio que la enfermedad, así lo demuestra el resultado electoral del 28 de julio del 2024.

Ratificado luego del 3 de enero pasado, no he visto a ningún Consejo Comunal que haya salido a protestar por la extracción de Nicolás y Cilia, más bien pareciera que muchos están contentos, y otros que desean que se lleven al resto.

Cuando vemos que en todas las instancias de gobierno es obligatoria la nomenclatura de: Ministerio del Poder Popular, se confirma la gran mentira, ¿de cuál poder popular? Sencillamente estamos en presencia de un engaño, aquí todas las instancias de gobierno están suplantadas por la estructura del PSUV, la confusión es total, por lo tanto, el aparato de gobierno actúa de acuerdo a la conveniencia e intereses del partido oficial, sin importarle en lo más mínimo el Poder Popular. Cuando visitamos las comunidades, que es precisamente de donde emana el poder popular, lo que comprobamos es la molestia, el rechazo, la inconformidad, el repudio por la desidia, el desprecio, la prepotencia, la imposición con que actúan los caporales políticos que son los mismos del aparato gubernamental, que antes de ocupar esas posiciones vivían en condiciones muy precarias, y ahora lucen como príncipes y pretenden que todos hagan lo que ellos ordenan.

Siendo el Poder Popular la capacidad organizada de la ciudadanía para ejercer directamente el gobierno y la gestión de políticas públicas, por lo tanto, corresponde a esa comunidad ejercer directamente el gobierno y la gestión de políticas públicas. Nada de eso es tomado en cuenta, las obras, servicios y demás programas de gobierno se aprueban en función de los negocios y ganancias que les reportan a los que estuvieron y a los que están al frente de los diversos organismos. Por ejemplo, todos los días durante varias horas falla la electricidad, consecuencia del robo de gran parte de los recursos que se habían aprobado para acometer las obras que se requerían para evitar el caos del que hoy somos víctimas, y es tan grande el desastre, que distintos sectores productivos vienen exigiendo la publicación de un cronograma que indique las zonas, horas y el tiempo que estarán sin servicio eléctrico para hacer su planificación y nadie responde. La población exige la mayor descentralización posible y el poder arrogante hace lo contrario, por ejemplo, aquí en Mérida, teníamos la empresa Aguas de Mérida, totalmente descentralizada y desconcentrada, que en sus primeros lustros nos garantizó suficiente agua de calidad, con excelente mantenimiento, con rendición de cuentas y pulcra administración (inolvidable la gestión de Benita Araujo de Chacón), todas las decisiones se tomaban en Mérida. Ahora, se acabó Aguas de Mérida y todo depende de Caracas, es decir, de Hidroven. Vamos de mal a peor, si llueve no hay servicio de agua en gran parte de la ciudad y si hay verano tampoco tenemos agua.

La mayor burla a lo que ellos llaman Poder Popular es el estado en que se encuentran las calles y avenidas de esta ciudad; de verdad es una vergüenza, es un irrespeto a los ciudadanos. Difícilmente encontremos alguna comunidad (excepto Los Curos) que pueda exhibir una vialidad impecable. Valdría la pena conocer el destino de los impuestos que percibe la alcaldía de cada Municipio, porque la proliferación de huecos es en todas partes y cada día se incrementa en tamaño y en cantidad. Y algo que todo el mundo rechaza es el cobro que está haciendo el Grupo Gramenca por el servicio del relleno sanitario. ¿Acaso el Estado no está obligado a garantizar un espacio para la disposición final de los desechos? En todo caso, quien debería cancelar ese servicio es la alcaldía y esta incorporar en el recibo de aseo urbano lo que corresponda a cada quien o es que a alguien se le prendió el bombillo y quiere ganarse unos reales. Sería bueno que a los ciudadanos se nos dijera ¿qué es el Grupo Gramenca, es una corporación pública o privada, quienes son sus socios o accionistas?

rafael.tuto@gmail.com 

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