Mérida, Junio Domingo 21, 2026, 02:35 pm
Luis Alonso Cedeño
Diario Frontera Digital - Sur del Lago
En medio de una atmósfera cargada de profunda emoción, el Complejo Educativo Ricardo Aguirre, ubicado en Caja Seca, clausuró con broche de oro las celebraciones por su 52° aniversario. El evento de cierre combinó el talento de la comunidad escolar a través de una lucida exposición de tortas y el tradicional "último timbre", el cual marcó la despedida académica de los futuros bachilleres.
En el marco de esta importante efeméride institucional, se desarrolló un concurrido concurso culinario que evaluó la mejor decoración y el mejor sabor. En la competencia participaron alumnos desde primer hasta quinto año, demostrando gran creatividad y compromiso.
El director del plantel Reinis Colina, manifestó su orgullo y gratitud ante la masiva integración de la comunidad: «Este es el aniversario de nuestra institución, y quiero resaltar la amplia colaboración de los representantes y estudiantes en la competencia de repostería. Todas las creaciones estuvieron excelentes. Felicito especialmente a las secciones ganadoras: 5to "A" y 3er año A», expresó la autoridad educativa.
Un adiós impregnado de nostalgia y tradición
Al caer la tarde, llegó el momento más esperado y emotivo: el último timbre. Como ya es tradición en este centro de estudios, se organizó un compartir general para despedir formalmente a las secciones salientes de Media General. El encuentro reunió a directivos, docentes, personal administrativo, obreros y padres, consolidando el logro de una meta académica fundamental en la vida de los jóvenes.
Daimar Grinug, estudiante de la institución, reflejó el sentir de sus compañeros durante la actividad: «Es un momento de inmensa alegría reunirnos hoy en la cancha de usos múltiples para decirle adiós y dar las gracias a nuestros representantes, docentes y a todo el personal. Gracias por permitirnos vivir este momento de felicidad y culminar con éxito esta etapa».
Por su parte, la futura graduanda Saraí Escorcia Cedeño ofreció un conmovedor balance sobre su paso por las aulas: «Hemos compartido inolvidables momentos de alegría.
La vida estudiantil en Media General es, sin duda, la mejor etapa. Hoy salimos con lágrimas en los ojos, pero también con el corazón lleno de gozo y con la ilusión de ingresar a la universidad. Queremos ser un orgullo para nuestro pueblo y para esta casa de estudios. Nos enseñaron a ser lo que hoy somos y siempre les estaremos agradecidos», puntualizó.
El majestuoso evento, desarrollado en las instalaciones del Complejo Educativo Ricardo Aguirre, cerró por todo lo alto con una celebración que incluyó la animación de una miniteca, versos improvisados, bailes y una mezcla de risas y lágrimas nostálgicas. El broche de oro cultural lo puso el contagioso ritmo de los tambores locales, haciendo vibrar a los presentes al compás del tradicional chimbánguele y el rayado de las franelas.