Mérida, Agosto Sábado 01, 2026, 12:32 am
Los equipos de rescate retomaron este viernes las labores de recuperación de cuerpos entre los escombros de un edificio demolido de forma controlada en Catia La Mar, estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el pasado 24 de junio.
La reanudación de los trabajos ocurrió un día después de que las autoridades ejecutaran la implosión de la estructura de 12 pisos, considerada de alto riesgo por los severos daños ocasionados por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.Una retroexcavadora removía este viernes las enormes losas de concreto acumuladas tras la demolición, con el objetivo de facilitar el acceso a los rescatistas que continúan la búsqueda de víctimas.
Era imposible para ellos sacarlos a mano, palear todo. Se necesitaba demolición y maquinaria", declaró a la AFP Henley Pinto, quien mantiene la esperanza de recuperar los cuerpos de cuatro familiares y allegados que permanecen sepultados.
Los dos primeros niveles del edificio colapsaron durante los terremotos, lo que dejó la estructura inclinada y representó un peligro para las operaciones de rescate. Un bombero, que pidió mantener su identidad en reserva, explicó que la demolición era necesaria para proteger al personal desplegado en la zona.
El edificio quedó en un ángulo totalmente de riesgo para toda la comunidad", señaló. Agregó que "a partir de este momento comienza la fase de recuperación de cuerpos, pero con el área segura para todos los rescatistas".
El último balance oficial, divulgado el 24 de julio, reportó 5.546 fallecidos como consecuencia del doble terremoto. Además, las autoridades informaron que 190 edificios colapsaron y otros 856 resultaron afectados por el desastre.
En el conjunto residencial donde se encontraba la torre demolida, tres edificios se desplomaron completamente tras los sismos, mientras que otros tres quedaron parcialmente colapsados e inclinados. Los bomberos indicaron que las dos estructuras restantes también serán demolidas debido al riesgo que representan.
Pinto afirmó que las autoridades explicaron previamente el procedimiento técnico de la implosión. "Nos explicaron cómo iba a ser el proceso de demolición. No es simple y llanamente poner explosivos y que todo haga 'ka-boom' y ya; ellos saben dónde poner los explosivos para que caigan de una manera determinada", comentó.
Sin embargo, algunos familiares de desaparecidos expresaron preocupación por el impacto de las detonaciones en la localización de los cuerpos. "Mi papá está en el piso 1. Al tumbarnos la torre, nos van a complicar conseguirlo", lamentó Kimberly Roa, de 27 años. /VF