Mérida, Septiembre Viernes 11, 2026, 11:00 pm
El Ministerio de Energía de Arabia Saudita anunció este viernes el cierre “preventivo” del oleoducto Este-Oeste, la principal vía alternativa para exportar crudo sin cruzar el estrecho de Ormuz, luego de que la infraestructura sufriera múltiples ataques la mañana del jueves. La medida golpea a una de las arterias energéticas más sensibles del mundo en medio de la guerra en curso entre Israel, Estados Unidos e Irán.
El ducto, también conocido como Petroline, fue blanco de ataques en las regiones de Riad y Medina, según informó el ministerio en un comunicado citado por la Agencia Saudita de Prensa (SPA). “Los ataques causaron varios heridos, quienes recibieron atención médica”, señaló la nota, sin precisar el origen ni el autor del ataque. El organismo indicó que “cualquier novedad adicional será anunciada oportunamente”.
Arabia Saudita atribuyó el ataque a drones lanzados desde Irak por milicias respaldadas por Irán que ya habían disparado misiles y drones contra el reino durante la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. En un comunicado, la Cancillería condenó “el ataque al oleoducto Este-Oeste en las regiones de Riad y Medina (occidente) por varios drones procedentes de Irak, lo que causó víctimas humanas y daños que actualmente se están reparando”.
“El oleoducto fue cerrado por precaución”, había dicho previamente un funcionario del ministerio de Energía.
Agregó que los ataques que ocurrieron el jueves en la mañana contra este oleoducto clave, que une al Golfo con el mar Rojo, había dejado varios heridos.
El ataque se produjo en una semana de fuerte escalada regional: los hutíes, respaldados por Irán desde Yemen, dispararon oleadas de misiles y drones contra instalaciones energéticas en el sur de Arabia Saudita, en las localidades de Abha, Najran y Jazan, mientras Estados Unidos realizaba ataques contra petroleros iraníes. Imágenes satelitales difundidas el jueves mostraron múltiples columnas de humo cerca del trazado del ducto.
Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de petróleo crudo desde hace décadas, lo que convierte cualquier interrupción en su infraestructura en un factor de impacto inmediato sobre los mercados globales de energía. /Agencias