Mérida, Septiembre Lunes 14, 2026, 06:05 am

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Daniel García,Un nuevo Modelo de estado que emerja de la sociedad unificara a Venezuela por Daniel García
Por Daniel García

Un nuevo Modelo de estado que emerja de la sociedad unificara a Venezuela por Daniel García



Un nuevo Modelo de estado que emerja de la sociedad unificara a Venezuela por Daniel García

La política nacional no puede continuar operando como un ecosistema cerrado, reservado exclusivamente a las dinámicas partidistas tradicionales. La complejidad de los desafíos socioeconómicos actuales y la profunda crisis institucional que atraviesa Venezuela exigen, de manera impostergable, romper el aislamiento y el letargo en el que han caído las estructuras políticas convencionales. 

Es fundamental incorporar de manera sistemática y decidida a la sociedad civil, academia, gremios, organizaciones comunitarias, sector privado y profesionales independientes, en los diferentes niveles de decisión estatal, convirtiéndola en el eje central de las soluciones que el país requiere.

En el contexto venezolano actual, marcado por la desarticulación de las vías electorales y la pretensión de quienes detentan el poder de perpetuarse a través de la desmoralización de la oposición, la participación ciudadana organizada no es solo una opción; es una necesidad histórica. 

Diversos movimientos de distinta índole dispersos pero con un genuino interés de cambio buscan activamente agruparse. El objetivo es crear un músculo lo suficientemente robusto que les permita imponer su presencia e influencia en todos los escenarios por venir, tanto en la transición democrática como en la transformación profunda de la institucionalidad venezolana.

Un ejemplo emblemático de este esfuerzo integrador es la labor de la Federación de Movimientos Ciudadanos (FEVEMOCI), que recorre incansablemente las distintas regiones del país. 

Su propósito es aglutinar a todos los movimientos de diversos pensamientos, actividades y bases sociales para que trasciendan la diatriba política electoral y pasen a formar parte estructural de las soluciones que el país demanda.

Precisamente, los acuerdos alcanzados con cientos de organizaciones aliadas, como el movimiento Defensores populares de la nueva República (DPR) ,dinamizado por importantes grupos de profesionales del derecho en Caracas, liderados por el Coronel Hidalgo Valero demuestran que el entendimiento entre ciudadanos organizados apunta hacia lo medular: el problema fundamental de Venezuela no se resuelve simplemente con alternancia en el poder, sino con una redefinición del modelo de Estado.

Ampliando esta visión, la fortaleza de la sociedad civil radica en su capacidad para ofrecer un capital intelectual y técnico que supera la visión burocrática y clientelar de los partidos. 

Al no depender de cálculos electorales inmediatos, los ciudadanos organizados pueden aportar soluciones pragmáticas, diagnósticos basados en la realidad y una contraloría social implacable contra la corrupción. Además, es vital comprender que la transición y posterior gobernabilidad del país dependen de un nuevo pacto social que emerja de las bases. 

La historia regional, con ejemplos claros como el de Nicaragua, demuestra que sin reformas estructurales profundas y sin una ciudadanía empoderada que garantice dichas transformaciones, se corre el riesgo de caer en retrocesos autoritarios donde la población termine nuevamente sometida.

Asumir este protagonismo es la clave para revitalizar el sistema. Incorporar a la ciudadanía organizada no debilita la política; al contrario, la oxigena profundamente, le otorga la legitimidad perdida y convierte el talento disperso del país en la verdadera fuerza motora de su propia reconstrucción y libertad.

La mayoría del país apoya a María Corina Machado consciente de las circunstancias sobrevenidas e históricas que se viven, apuestan a nuevos referentes políticos que está emergiendo en esta dinámica inédita. Todos coinciden en la necesidad de la unidad nacional para enfrentar los desafíos que se tienen por delante. 

Escuchar a un dirigente como Henry Álvarez del equipo de Vente Venezuela nos conlleva a pensar que existe claridad en el objetivo y disposición de integración de todos los factores que abonen y fortalezcan el camino hacia la democracia y que en el momento preciso se logre una victoria aplastante sobre lo que aún queda de revolución. Toda la opinión pública en Venezuela y el exterior piden elecciones ya. Por lo que todos los venezolanos deben remar en ese sentido hasta lograrlo.

El país se está moviendo aunque parezca que se ha detenido. Las pretensiones de grupos políticos y económicos trabajan y contribuyen con darle vida al continuismo que asfixia a la sociedad que sin duda alguna se niega a rendirse.

Los cambios previstos, están montados en un carril que no soporta el peso de una Venezuela maltratada que exige un cambio de dirección y que se aceleren las acciones para deponer lo que aún queda de la era del oscurantismo socialista, con sus protagonistas y cómplices de la destrucción y la espeluznante corrupción.

La sociedad venezolana se impondrá con la fuerza organizativa que emerge en cada rincón del país de manera espontánea ante la inacción de la dirigencia decadente. 

La real transición, las expectativas de cambio y logro de la transformación es un decreto ciudadano impostergable e invencible.