Mérida, Noviembre Miércoles 04, 2026, 11:27 am
La plenaria de la Asamblea Nacional (AN), con mayoría del chavismo, aprobó en primera discusión la reforma de la Ley contra el Odio con el voto en contra de las fracciones Libertad y Vamos Vamos Venezuela, por considerar que el instrumento legal mantiene su espíritu “coercitivo” contra la libertad de expresión y otros derechos fundamentales.
El primer vicepresidente de la AN, Pedro Infante, quien además dirige la comisión especial que aborda los cambios a la normativa, hizo la presentación de la exposición de motivos. Defendió la creación de la legislación y su vigencia.
También lo hizo el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, quien retomó sus encendidos discursos y advirtió que necesitan el instrumento legal “para seguir avanzando” porque el “odio” proveniente de trincheras opositoras no ha cesado. Pese a ello, pidió que en la consulta nacional de la reforma sean escuchados quienes insisten en la derogatoria de la ley, además de las víctimas de mala aplicación y de odio.
La defensa del chavismo
“Hay quienes plantean que la ley no debió existir, pero no debió existir la violencia política de ese momento; la ley es hija de ese contexto, declaraba intención de paz, pero su implementación en algunos casos fue abusiva. Hay quienes consideran que la ley es instrumento de persecución y tortura, carece de legalidad en su aplicación, pero el país fue sumido en violencia con más de 100 muertes entre abril y agosto de 2017; se desató el odio, marchas, confrontación, guarimbas, excesos de todos los lados. ¿Eso es normal?”, expuso Infante.
A quienes piden dejar la ley “tal como está” les respondió que sería desconocer el “actual momento político” y a quienes exigen derogación que debe seguir vigente porque el “extremismo amenaza con reactivarse”.
“Debemos erradicar el odio y la violencia de la política venezolana. No voy a juzgar las motivaciones políticas de unos o de otros, actuaciones de organismos del Estado, acciones de la oposición violentas e irresponsables. Más allá de las presiones de los enjambres, algoritmos de las redes sociales, no toca actuar con responsabilidad, el odio es una enfermedad que debemos superar. No ignoramos el dolor de los que perdieron a sus familiares, funcionarios víctimas, ciudadanos de a pie. Linchar o quemar gente viva es una barbarie; la violencia nos afectó a todos”, agregó Infante.
El diputado reiteró que la reforma parte por el nombre de la normativa: de Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia a Ley para la Convivencia Democrática, la Paz y la Tolerancia; elimina penas de prisión, establece procedimientos administrativos más claros y suprime otras medidas como la revocatoria de concesión a medios de comunicación.
Los discursos de la oposición, a través de fracciones como Libertad, Vamos Vamos y Lápiz, en oposición a la reforma y tras anunciar el voto negativo, hicieron que Jorge Rodríguez se parara de asiento para argumentar por qué la normativa debe seguir vigente.
“La derecha persiste en la prepotencia, la confrontación y el enfrentamiento”, se quejó el también jefe negociador del interinato.
Puso como ejemplo los señalamientos contra la jefa negociadora de la AN de 2015 en la mesa de diálogo, Dinorah Figuera, cuyo único delito, subrayó, es sentarse en la mesa de diálogo. También mencionó ataques contra el hijo del diputado Jorge Arreaza y nieto del expresidente Hugo Chávez, tras sufrir un accidente de tránsito en el estado Miranda.
Recalcó que la ley es “imprescindible” para seguir avanzando porque llegará el momento en que reaparezcan quienes llamen a la “guerra civil”. Se preguntó cuántas veces se debe correr ese riesgo y que el país debe aprender de la experiencia.
“Vendrá un tiempo en que la ley deje de ser aplicable porque las expresiones de odio hayan desaparecido”, dijo después de mostrar videos de violencia política que sólo atribuyen a la oposición.
Oposición: Disfraza intimidación
La diputada del grupo Libertad (Unión y Cambio), Amelia Belisario, insistió en que la exigencia es la derogatoria de la ley por inconstitucional y que así han dejado constancia en la comisión especial de la cual forma parte. Recalcó que la fracción negaba el apoyo a la reforma en primera discusión porque se debe eliminar la violación de los derechos y no “disfrazar la intimidación”.
“Esta ley se usó para institucionalizar la persecución política y el miedo, para aterrorizar y silenciar a todo el país, sirvió para perseguir la crítica, a la disidencia. No es suficiente plantear el cambio de cárcel por multa; conserva su esencia atemorizante y coercitiva, definiciones ambiguas que terminan en sanciones discrecionales, en manos del Ministerio del Interior y Justicia, el mismo que mal aplicó la norma y supervisa el aparato represivo del Estado que acumula denuncias por violaciones de DD. HH., adolescentes diputados, periodistas procesados, medios censurados. Mantiene la arquitectura del miedo”, alertó Belisario.
Recordó a los diputados que se deben a los ciudadanos y, por lo tanto, los instó a que no reformen el miedo, sino a eliminarlo y usar el Parlamento para convertir el temor en democracia.
Previamente, desde la fracción Vamos Vamos también se dejó constancia del voto negativo por “maquillar” un instrumento que “nació viciado” por ser aprobado por la Asamblea Constituyente de 2017. Exigieron eliminar la normativa, al igual que la Ley Simón Bolívar y la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Resorte).
Previamente, intervino el diputado de la Alianza del Lápiz, Antonio Ecarri, para pedirle al presidente de la AN que se distribuyera el proyecto de ley que se estaba debatiendo porque los diputados no lo tenían en sus manos, “solo media página de la exposición de motivos”.
“Eliminar la cárcel es un avance, pero que ninguna multa se convierta en censura. Un derecho amerita protección contra cualquier sanción tributaria y que ningún funcionario tenga discrecionalidad para aplicar multas. Esta discusión debe escuchar a quienes han sufrido, que las familias encuentren respuesta en las instituciones”, abogó Ecarri desde la tribuna de oradores.
Instó a que la diferencia entre expresar lo que se piensa y la promoción del odio quede suficientemente clara en la legislación.
Hasta la fracción de la Alianza Democrática, en voz de Ruben Limas, igualmente miembro de la comisión especial, pidió respeto a la libertad de expresión, rechazó que se use la ley como herramienta de persecución política y para criminalizar a quienes piensen distinto. Solicito que sean liberados todos los encarcelados como consecuencia de la aplicación de la ley.
Con información de Deisy Martínez/Efecto Cocuyo