Los primeros resultados oficiales empezaron a despejar el panorama
electoral en Ecuador. La candidata del correísmo, Luisa González, se
mantiene en la cabeza, aunque lejos de una victoria en primera vuelta,
tal y como habían medido las encuestas.
El
empresario Daniel Noboa dio la sorpresa de la jornada, al colocarse en
segunda posición y ganarse un puesto en la segunda vuelta, según los
primeros datos. Noboa, el más joven de los candidatos con 35 años, dio
por hecha su participación el próximo 15 de octubre y anunció que dará
la batalla frente al correísmo.
Christian
Zurita (el sustituto del asesinado Fernando Villavicencio) y Jan Topic,
el llamado Bukele ecuatoriano, se quedan en tercera y cuarta posición,
aunque casi 10 puntos por debajo de Noboa, lo que los aleja de seguir en
la contienda.
El primero en
sacarse de la carrera electoral a la vista de los resultados
preliminares fue Otto Sonnenholzner, exvicepresidente de Lenín Moreno,
que con apenas el 10% de las actas publicadas salió ante sus seguidores
para reconocer su derrota. Poco después, Topic hizo lo mismo.
El
éxito de Noboa no se vio venir, ni las encuestas ni el radar electoral
le habían puesto mayor atención y lo dejaban fuera de una segunda
vuelta.
Su participación en el debate
presidencial del pasado fin de semana, días después del asesinato de
Villavicencio, pudo catapultar su candidatura al recibir el aplauso de
algunos analistas. El joven empresario, miembro de la élite económica
ecuatoriana, es hijo del millonario Álvaro Noboa, que intentó llegar a
la presidencia hasta cinco veces sin éxito.
La
jornada electoral transcurrió sin incidentes, aunque los candidatos
tuvieron que acudir a votar en medio de fuertes medidas de seguridad.
El
asesinato de Villavicencio, un magnicidio que sacudió la campaña y
mostró a los ecuatorianos la cara más real de una violencia que no cesa,
empañó la campaña electoral y le otorgó un componente emocional a su
candidatura, que continuó en su nombre su amigo y periodista Christian
Zurita, que votó vestido para el frente de guerra, rodeado de militares y
escudos, con casco y chaleco antibalas.
El presidente Guillermo
Lasso, que no se presentó a una reelección, aseguró que con estas
elecciones anticipadas le devolvía al pueblo el poder que le dio para
gobernar.
Lasso decidió acortar su mandato por
sorpresa el pasado mes de mayo, cuando anunció la disolución de la
Asamblea y la convocatoria electoral.
El
presidente estaba entonces inmerso en un juicio político por presunta
corrupción. El mandatario que venza en las urnas en octubre gobernará
solo hasta finalizar el mandato de Lasso, es decir, 18 meses.
Un
año y medio que se hace corto para los retos que tiene por delante
Ecuador y que han quedado en evidencia en esta campaña. La inseguridad
ya es la principal de todos los ciudadanos y atajarla no parece fácil.
En
estos últimos tres años, la violencia ha crecido de la mano a la mayor
presencia de grupos narcotraficantes de Colombia y México, que se han
establecido en el país y luchan por el control de las zonas, sobre todo
en la costa del Pacífico.
En lugares como
Guayaquil, algunos colegios electorales amanecieron blindados para
asegurar la seguridad de unos ciudadanos que hace ya tiempo que han
dejado de andar por las calles con tranquilidad.
Con información de El País