Mérida, Mayo Domingo 10, 2026, 05:33 pm
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), emitió las Licencias Generales 56 y 57, con las que amplía el margen de operaciones económicas y financieras con instituciones venezolanas, incluido el Banco Central de Venezuela (BCV).
Estas medidas representan un nuevo paso dentro del proceso de flexibilización de sanciones que Washington ha venido aplicando en 2026, en medio de cambios políticos en el país y un mayor acercamiento con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez.
Desde comienzos de año, el gobierno estadounidense ha aprobado varias licencias que permiten actividades antes prohibidas, especialmente en sectores como petróleo, gas y minería, con el objetivo de reactivar la economía venezolana bajo condiciones específicas.
Esta licencia autoriza a empresas y actores económicos a negociar y suscribir “contratos contingentes” para futuras operaciones comerciales en Venezuela.
Esto significa que las compañías pueden avanzar en acuerdos, inversiones o proyectos, aunque su ejecución final dependerá de una autorización posterior de la OFAC.
Este tipo de licencias ya había sido utilizado previamente en sectores estratégicos como hidrocarburos y minería, como parte de un esquema gradual que permite preparar inversiones sin levantar completamente las sanciones.
Sin embargo, la licencia mantiene restricciones importantes:

la Licencia General 57 introduce uno de los cambios más relevantes, pues autoriza una amplia gama de operaciones financieras con el Banco Central de Venezuela y con los principales bancos estatales.
Entre las actividades permitidas destacan:
Esta autorización incluye a instituciones como el Banco de Venezuela y el Banco del Tesoro, lo que podría facilitar transacciones tanto del sector público como de particulares vinculados a estas entidades.
Además, la medida beneficia a empleados públicos que no estén incluidos en listas de sanciones individuales.
Las nuevas licencias se enmarcan en una estrategia más amplia de Estados Unidos que, desde inicios de 2026, ha buscado flexibilizar gradualmente las sanciones económicas contra Venezuela.
En los últimos meses, la OFAC ha emitido múltiples autorizaciones que amplían las operaciones permitidas en sectores clave como petróleo, gas, petroquímica y minería, con el objetivo de incentivar la inversión extranjera y reactivar la producción.
Estas medidas no eliminan completamente las sanciones, sino que establecen un sistema controlado en el que las operaciones económicas se permiten bajo condiciones específicas, supervisión constante y restricciones geopolíticas.

La autorización de operaciones financieras con el BCV y la banca pública podría facilitar el flujo de dinero dentro del sistema económico venezolano, especialmente en áreas como pagos, financiamiento y comercio internacional.
Asimismo, la posibilidad de negociar contratos futuros abre la puerta a nuevas inversiones, aunque su ejecución dependerá de futuras decisiones de Washington.
Sin embargo, expertos coinciden en que el impacto real dependerá de factores como la estabilidad política, la confianza de los inversionistas y la continuidad de la flexibilización de sanciones.
Con información de El Diario