Mérida, Agosto Miércoles 26, 2026, 04:48 pm
En el patio central de la Facultad de Ingeniería, la comunidad académica, estudiantes y autoridades de la Universidad de Los Andes (ULA) se congregaron para dar el último adiós al profesor Carlos Muñoz, quien en vida se desempeñó como decano encargado de esa facultad.
Durante el acto de homenaje, autoridades, profesores, personal ATO, estudiantes, familiares y amigos recordaron tanto su faceta humana como su destacada labor institucional. Rememoraron con cariño anécdotas de su infancia y juventud, destacando su carácter carismático, su gusto por las bromas y su afición por la pesca en los llanos de Guanare.
En el ámbito académico y administrativo, quienes lo conocieron coincidieron en definir su gestión como una etapa de revitalización para la Facultad de Ingeniería de la ULA.
Palabras de las autoridades
Acompañada por el vicerrector administrativo Manuel Aranguren y el secretario Manuel Morocoima, la rectora encargada de la ULA, profesora Patricia Rosenzweig Levy, fue enfática en resaltar: "Nuestro querido profesor Carlos Amable ha llevado a su máxima expresión el fin que tiene cada ser humano, como lo es dejar un hermoso recuerdo en cada uno de nosotros".
"Su nombre quedará en nuestra memoria con los más altos estándares de cariño, de respeto y de admiración. Descansa en paz y que desde ahí siga protegiendo a su facultad y a su universidad", señaló Rosenzweig Levy.
Legado en la facultad
Visiblemente conmovida, Delfina Padilla, coordinadora de Admisión de la Facultad de Ingeniería, destacó que Muñoz asumió el liderazgo en momentos críticos de ausentismo y deserción, logrando reactivar la institución. "Deja una facultad en pie y funcionando", señaló, haciendo referencia a la recuperación de servicios básicos, el transporte universitario, la limpieza de espacios y el reingreso masivo de estudiantes y docentes a las aulas.
Por su parte, Sebastián Fernández, presidente del Centro de Estudiantes de Ingeniería Eléctrica, expresó el sentir del sector estudiantil: "Su partida física es un golpe muy fuerte, pero nos deja el ejemplo de una persona formada y generosa con sus alumnos".
El personal ATO y profesores que fueron sus docentes, como Pedro Mora, lamentaron la desaparición física de un gran hombre y resaltaron su ética intachable, reafirmando el compromiso de dar continuidad a su legado de trabajo, dedicación y superación.
Palabras de la familia
Finalmente, su hija María Daniela Muñoz, en nombre de la familia, expresó la enseñanza principal que deja no solo a quienes lo conocieron: "El mérito no se negocia y la integridad es el único camino que permanece". Lo definió además como un líder que supo trabajar en equipo y defender la universidad con un profundo sentido de pertenencia. (Prensa ULA. Narcy Delgado/CNP: 12.175. Fotos: Lánder Altuve).