Mérida, Abril Martes 21, 2026, 09:07 am
La furia devastadora del huracán Michael, con vientos
sostenidos de hasta 250 kilómetros por hora, arrolló este miércoles el noroeste
de Florida, provocando severos destrozos e inundaciones. El huracán es el más
potente registrado en Florida en al menos un siglo. Si se mide por la baja
presión atmosférica, es el tercer huracán más intenso en azotar al Estados
Unidos continental y, por la velocidad del viento, es el más grave desde el
huracán Andrew en 1992. Michael llegó a Florida considerado un huracán de
categoría 4 dentro de una escala de 5, pero posteriormente al ceder ligeramente
la fuerza del viento cayó a la categoría 3, según avanzaba hacia Alabama y
Georgia.
Michael, que se fue fortaleciendo en los últimos días
gracias a las cálidas temperaturas de las aguas del golfo de México, tocó
tierra en Mexico Beach alrededor de las 12.30 hora local, en la zona noroeste
de Florida, conocida como Panhandle (mango). Esa pequeña localidad, de menos de
2.000 habitantes, quedó totalmente anegada por el embate de la subida del nivel
del mar. Imágenes y vídeos de residentes muestran casas completamente hechas
añicos, edificios sin azotea o prácticamente ocultos por el avance devastador
del agua. “Parece una zona de guerra”, dijo a la cadena CNN Linda Albrecht,
integrante del consejo municipal de Mexico Beach.
En la turística Panama City, otra de las ciudades más
golpeadas, la fuerza arrolladora del viento se llevó por delante todo lo que
pudo. Como en un tornado, volaban ferozmente trozos de madera de casas,
estallaban ventanas de edificios, caían postes de luz y las palmeras eran
zarandeadas violentamente como si fueran de plastilina.
Tras tocar tierra, el huracán se movía a una
velocidad de 22 kilómetros por hora mientras daba un giro hacia el noreste. Sin
apenas perder un atisbo de intensidad, avanza por Florida y hacia los Estados
de Alabama, Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte. El viernes se
espera que se convierta en una tormenta tropical. Unas 375.000 personas de más
de 20 condados recibieron órdenes de evacuación. Al menos 4.000 personas están
protegidas en refugios de la Cruz Roja.
Las autoridades habían advertido de que las
inundaciones podrían llegar hasta los cuatro metros de altura y habían
calificado los fuertes vientos de potencialmente “catastróficos”. Michael se
fortaleció durante la madrugada del miércoles y se convirtió en un fenómeno
“extremadamente peligroso”, según el Centro Nacional de Huracanes de EE UU
(NHC, siglas en inglés). Sin lugar a dudas, es el fenómeno meteorológico más
fuerte del año en Estados Unidos. El reciente huracán Florence, que afectó
principalmente a Carolina del Norte dejando decenas de muertos, bajó de
categoría 4 a 1 nada más tocar tierra.
Poco antes de que hacer contacto con la costa, el
administrador de la agencia federal de emergencias, Brock Long, advirtió de que
Michael iba a ser el peor huracán en esa área de Florida desde al menos 1851.
Long alertó de que la mayoría de edificios construidos antes de 2002 no están
preparados para resistir vientos de esa potencia.
“Estamos
absolutamente preparados, la única gran prioridad es salvar vidas”, dijo el
presidente estadounidense, Donald Trump, en un acto en la Casa Blanca. El
republicano, que tiene previsto visitar la zona afectada el domingo o el lunes,
aseguró que las autoridades tienen almacenadas grandes cantidades de comida y
agua que se distribuirán “inmediatamente” tras la tormenta.
El gobernador de Florida, Rick Scott, ha urgido a la
población durante los últimos dos días a abandonar la zona, pero este miércoles
por la mañana les informaba de que ese momento ya había pasado y les
recomendaba buscar refugio porque el tiempo para evacuar por carretera o
cualquier otro medio había pasado. El político republicano fue tajante: “Es
demasiado tarde para huir. No salga a la calle en medio de esto (...) No va a
sobrevivir. Es mortal", dijo. "A lo largo de nuestra costa, las
comunidades verán una devastación inimaginable", advirtió.
Trump ha declarado el estado de Emergencia para la
totalidad de Florida, abriendo la puerta a la asistencia federal, apoyada por
las agencias de respuesta ante emergencias tanto estatales como locales.
También hay declaraciones similares en partes de Alabama, Georgia y Carolina
del Sur. Los avisos y recomendaciones de vigilancia del NHC por Michael abarcan
Florida, Alabama, Misisipi y las dos Carolinas (aún afectadas por el paso del
huracán Florence).
Cerca de 2.500 integrantes de la Guardia Nacional de
Florida han sido movilizados y están preparados para participar en operaciones
de ayuda humanitaria, el mantenimiento de la seguridad y búsqueda y rescate de
personas. Cuentan con más de 1.000 vehículos especiales para inundaciones, 13
helicópteros y 16 embarcaciones.
Parte del impacto de Michael se notó de antemano en la producción energética y las plataformas petrolíferas marítimas del golfo de México. Las compañías se vieron forzadas a recortar el martes un 40% la producción de crudo y cerca de un 30% la de gas natural.
EL PAÍS