Mérida, Abril Sábado 18, 2026, 04:30 am
RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
Fotos: Federico Montes Chacón
(TOVAR, Enviado Especial).- La tarde de
cierre no fue lo que en el papel prometía. Los toros no tienen palabra de honor
decía el gran Pepe Alameda, y al calco fue lo acontecido en la corrida que
marcaba el punto y aparte a la edición de este año en el apartado taurino,
versión que quedará en el historial como la feria donde se ha visto más cemento
que nunca en los tendidos de este polifuncional recinto treintañero.
Se tendrá que replantear a futuro
por parte de la empresa taurina de turno que fue lo que pasó, pues este detalle
tan importante, no hace bien para una plaza y una afición que se ha
caracterizado por apoyar incondicionalmente el que es una de sus señas de
identidad como lo es la fiesta brava. Algo pasó mi estimado Johan Santana, algo
se tendrá que replantear en el polémico equipo que le acompaña en estas difíciles
lides taurinas, esas que disfrutas como aficionado y como buen taurino que eres,
pero no del todo acertado en los intríngulis y vericuetos que se manejan en
este tipo de espectáculo, singular a todos los demás.
Miguel Ángel Perera no ha contado
con materia prima ni siquiera para hacer el esfuerzo de lucirse con su acostumbrado
toreo de cercanías. El primero no le duró un suspiro el gas de sus embestidas,
siempre obrando a favor del animal pero sin ese tranco de emoción para conectar
con el tendido. El pinchazo antes de dejar un espadazo entero, contrario y
trasero, además de dos descabellos, dejó la cosa en aguas de borrajas.
Con su segundo, intentó Perera,
hizo el esfuerzo ante el “zapatico”
que le llegaba por debajo de la cintura de su espigado porte, pero ni eso… Distraído
y poco afecto a las telas el animalito no decía nada en la muleta de un torero
tan poderoso y resolutivo, lo que hizo bien que abreviara, pues nada iba a ofrecer
ante semejante genero bovino. Nuevamente la espada le dilató más de la cuenta
su labor, necesitando de dos descabellos para nuevamente seria silenciado.
Y en el de regalo, a pesar de las
sabrosas verónicas de recibo con las que se adornaría Perera y el medido
castigo en varas que recetó al pupilo de don Dayro Chica, luego en la muleta
poco duraría de la misma manera el recorrido e intenciones francas de embestir del
astado, pues por el izquierdo comenzaría a vencerse, y luego paulatinamente a
cortar más el viaje, tornándose tobillero, lo que incomodó más de una ocasión al
veterano coleta extremeño. El pinchazo ante de dejar más de tres cuartos
tendidos y un descabello, para verse silenciado a lo largo de toda la tarde. Ya
todo lo había dicho y hecho el día anterior.
Silveti por su parte pudo saborear
algo las posibilidades de triunfo del que hizo segundo de la tarde, desde el
mismo saludo por verónicas y luego el quite por chicuelinas en los medios, todo
con parsimonia y el sosiego que impone la seguridad. La faena de muleta fue
elevando intensidad e interés a los presentes en la muleta, logrando que tanto
por la mano zurda como por la diestra, en especial por esta última, se vieran
las series de muletazos más compactas e inspiradas de la tarde, ante un toro
que por lo menos aguantó las cinco tandas que requirió para cortar una oreja, luego
de tres cuartos de acero tendidos.
Con su segundo no contaría con la
venia del único pupilo del hierro de Rancho Grande lidiado la tarde de ayer, que
no desentonó en comportamiento a los demás bureles corridos, a pesar de nuevo
haber dejado pinceladas de gran toreo con el percal, en especial el quite por
saltilleras que se prodigó. El espadazo tendido nuevamente recetado valió para
al final ser silenciado.
El toro de más clara opciones
para lucirse fue el tercero, morlaco el cual en las manos del tachirense Fabio
Castañeda no del todo fue aprovechado. Meritorio fue el toreo por la diestra en
primeras instancias, e incluso algún
pasaje por la zurda, alternando una lidia a veces desordenada, no del todo lo
que muchos creíamos se podía sacar partido del burel. El espadazo delantero,
perpendicular, y dos golpes con el verduguillo dejaron sentencia para ser
silenciado.
Con el que cerró su lote, la
voluntad y entrega del menudito torero valió nuevamente desde que en
banderillas clavara un gran par al quiebro en todo lo alto, lo mejor con las
farpas que se le vio, censurándosele ese salto a lo Ferrera, con la que
martillaba al clavar rehiletes. Luego con la pañosa se afanó en lucir en la
media distancia las embestidas a media altura sin entrega del animal, vendiendo
a la galería un toreo superficial que gustaría por momentos al aburrido
conclave presente. La estocada entera, tendida y tres descabellos no hicieron
mella para que don Roger Barón concediera la última oreja de la feria, una con
tintes más de pueblo que de plaza con cierta categoría como debiera lucir esta
de Tovar.
Recogemos bártulos y espuertas de
una feria que ha dado que hablar, y más sí esta tuvo la ocasión de difundirse a
todo el que quisiera por la red. Ya vendrán los análisis, que para eso queda
tiempo…
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de Toros Coliseo El
Llano de Tovar. Domingo 11 de septiembre de 2022.
IV corrida de la Feria de
la Virgen de Regla
Con poco menos de media
plaza (aproximadamente 3500 personas) en tarde fresca y nublada se han lidiado cinco
toros de EL PRADO y uno de RANCHO GRANDE (5º) (Hermanos Molina Colmenares)
correctos de presentación, descastados en su conjunto, bravos en el caballo
pero a menos en la muleta. De regalo se lidió un toro de EL CAPIRO DE SONSÓN
(7º), que no desentonó del lote general.
Pesos: 458, 425, 430, 428,
425, 425 y 425 kilos.
MIGUEL ÁNGEL PERERA (Burdeos y oro con cabos blanco): Silencio en su
conjunto, incluyendo el sobrero que regaló.
DIEGO SILVETI (Blanco y plata): Oreja y silencio.
FABIO CASTAÑEDA (Grana y oro con remates en blanco): Silencio tras aviso y oreja.
INCIDENCIAS: Destacó en la brega la
atenta lidia de Gerson Guerrero nuevamente y en las banderillas Francisco
“Chico” Paredes.