Mérida, Abril Martes 21, 2026, 11:16 am
Es requerimiento de una opinión
profesional, el diseño de un “Plan de medios” o de “Comunicación”, que
contribuya con un objetivo publicitario o propagandísticos, al igual que una
estrategia de difusión masiva de informaciones que impacten positivamente en la
gestión de una organización política o de carácter privado.
Lamentablemente, en el mundo de la radiodifusión, en Venezuela, el oficio se ha impuesto sobre el criterio profesional, por lo que decenas de “opinadores” convencen a incautos comerciantes y, especialmente a obsesionados políticos que buscan perpetuarse en el poder, para que se “apoyen” en una estrategia difusiva que puede posicionarlos en la “audiencia”.
En el ámbito comercial, se les hace creer a un empresario, que el denominado “primer lugar de sintonía” es suficiente para que sus productos o marca, lleguen a una audiencia masiva, cosa que dista de un análisis de la audiencia misma, porque hay emisoras de radio que son de alta sintonía, pero el público que las sigue, no tiene capacidad de compra o interés en el producto ofertado.
Pero la situación es más compleja para la propaganda política. No sé a quién se le ocurrió creer que con una “Cadena Nacional” (Alocución oficial), se logra informar mejor. Esta misma dinámica inclusive, se pretende imponer en ámbitos regionales y locales, donde los políticos buscan sumar más y más emisoras para proyectar su discurso, creyendo que esto es de alguna garantía para el posicionamiento de su mensaje.
Otra situación que conduce al análisis, es observar cómo, políticos regionales invierten inmensas sumas de dinero en un “programa nacional” (los revolucionarios prefieren VTV), para proyectar su gestión y no tienen un plan específico para su entorno. Parece que se trata de hacerle creer a su máximo líder nacional, que su gestión es exitosa, sin embargo, cuando de resultados electores se trata no logran sumar voluntades y eso demuestra la falla en el “Plan de comunicación”.
Una de las cosas que más me motivó a construir este mensaje, es la situación de alcaldes y gobernadores que “asesorados” por no sé quién, invierten inmensas sumas de dinero en emisoras de “altos niveles” de sintonía para hacer sus programas, pero quieren que las “emisoras comunitarias” les transmitan de GRATIS esos programas.
Resulta que muchas de esas emisoras comunitarias, que los políticos menosprecian, son las que en verdad logran posicionar mensajes de todo tipo, porque son medios que han logrado alcanzar un sentido de pertenencia de su comunidad, de su entorno, de sus usuarios y usuarias.
Para nadie es un secreto que en Mérida, las emisoras comerciales no tiene ningún compromiso político con gobernantes (especialmente con los chavistas), excepto si es negocio para ellos (que les den alguna obra de infraestructura o los conviertan en proveedores de algún producto), no les interés su gestión, les interesa “sacarle dinero”, lo que se parece mucho a una situación de prostitutas, donde el pago determina el “amor” a recibir.
Otra cosa que parece no estar clara, es que muchas emisoras de las que forman las “cadenas oficiales” de los políticos merideños, son medio “ilegales” (Conatel los llama clandestinos), y solo usan su supuesto apoyo al gobernante, para protegerse de una sanción y, los ilusos políticos, terminan abogando por éstos porque “retransmiten su programa”.
En nuestro estado, muchos medios comunitarios han tenido que suspender sus transmisiones por falta de recursos, y muchos de ellos son medios al servicio de la “revolución”, sin embargo, el gobernador y los alcaldes bolivarianos, prefieren darle dinero y hacer negocio con sus enemigos, las emisoras comerciales, porque detrás de esa dinámica también hay un gran negocio para los “asesores”.
Lcdo. Giovanni Barboza / CNP 6640 / giovannibar@gmail.com