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NUEVAS CRÓNICAS DE HISTORIA UNIVERSITARIA (9)

La Universidad de Los Andes y sus nombres en el tiempo (1810-2023) por Alí Enrique López Bohórquez (*)

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La Universidad de Los Andes y sus nombres en el tiempo (1810-2023) por Alí Enrique López Bohórquez


La institución universitaria que actualmente se conoce como Universidad de Los Andes ha contado con tres nombres en sus doscientos trece años de existencia, originados cada uno de ellos por circunstancias específicas que los determinaron. Unos de corto tiempo, otros de prolongada extensión temporal, algunos sin explicación legislativa concreta o por error de interpretación de cierto funcionario. En tal sentido, en esta Crónica vamos señalar esos nombres, tiempo específico, las razones de la denominación y cambio en sus respectivos momentos.

1. REAL UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA DE MÉRIDA DE LOS CABALLEROS (1810-1812). Es el nombre que otorgó la Junta Superior Gubernativa de Mérida mediante el Acta-Decreto del 21 de Septiembre de 1810, al iniciarse el proceso emancipador merideño. Alude el nombre a San Buenaventura, Padre de la Iglesia, y en ningún momento se refiere a una continuidad histórica con el Real Colegio Seminario de San Buenaventura, fundado por el Obispo Fray Juan Ramos de Lora como "Casa de Educación" para formar "jóvenes inclinados a lo religioso" en 1785 y que formalmente inició sus actividades en 1790. Es una iniciativa personal de esta autoridad eclesiástica, que sería criticada por el Rey Carlos III por no tener su autorización para realizar tal fundación. Ese Seminario no dejó de funcionar en 1810. Marchó paralelamente con la Real Universidad de San Buenaventura, sin que fueran una sola institución, compartiendo espacio, autoridades, catedráticos y biblioteca. Dieciocho meses funcionó la nueva universidad venezolana hasta el 26 de marzo de 1812, fecha en la que tuvo lugar un terremoto que junto al inicio de la guerra de independencia desactivaron el funcionamiento de la Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros. El Seminario fue trasladado a Maracaibo en 1813 y no volvería a Mérida hasta 1821. Mientras que la Universidad merideña sería restablecida hasta 1832.

2) UNIVERSIDAD DE MÉRIDA (1832-1883). Después de veinte años sin educación universitaria en Mérida, ésta sería restablecida con el nombre de Universidad de Mérida por disposición del Presidente José Antonio Páez del 14 de enero de 1832, sin Decreto fundacional alguno, a petición del entonces Gobernador de la Provincia de Mérida Juan de Dios Picón González. Esa disposición presidencial señalaba dos aspectos específicos: la designación del Pbro. Dr. Ignacio Fernández Peña como Rector interino y la tarea de redactar los Primeros Estatutos de la Universidad de Mérida. Estos comprendieron solamente los estudios de Jurisprudencia, Teología y Filosofía. La Universidad de Mérida conservaría su nombre al dictarse el Primer Código de Instrucción Pública de Venezuela del 20 de junio de 1843, derogando el Código de Instrucción Pública de Colombia del 18 de marzo de 1826, el que sólo señaló la existencia en el país de la Universidad Central de Venezuela, la que había sido Universidad de Caracas desde 1721. Ese hecho destruye la tesis de que en Mérida hubo una Universidad después de 1812, cuando esta dejó de funcionar por las razones antes señaladas. Aquellos estudios de 1832 se denominaron a partir de 1843 de esta manera: Facultad de Ciencias Políticas, Facultad de Ciencias Eclesiásticas y Facultad de Filosofía o de Humanidades. El nombre de Universidad de Mérida, que se identificaba con la ciudad y la provincia merideña, se mantendría hasta 1883.

Suele afirmarse, erróneamente, que en 1866, el Pbro. Dr. José Francisco Mas y Rubí, quien fue Rector en tres oportunidades (1846-1852 y 1866-1869), diseñó y puso en vigencia el primer Escudo de la Universidad, cuyas características describe Carlos Chalbaud Zerpa, en su libro Compendio Histórico de la Universidad de Los Andes de Mérida de Venezuela, de esta manera: El antiguo escudo de la Universidad de Mérida contiene en su centro el libro por excelencia, la Biblia, con una cita de los Proverbios: Initium sapientae timor Domini, el temor de Dios es el principio de la sabiduría. Sobre la Biblia, una mitra, con la figura de una paloma con las alas extendidas, emblema del Espíritu Santo; en los ángulos superiores del libro, paramentado con las ínfulas mitrales, un cayado y una antorcha, y en la parte inferior un anteojo astronómico, un compás, un globo terráqueo y un pergamino. Todo ello está orlado con una rama de palma a la derecha y una de laurel a la izquierda. La inscripción Universitas Emeritensis está separada por, en la parte superior del óvalo que lo circunda, por la figura de un búho, símbolo de la prudencia y el saber, y en la de abajo por una viñeta floral. Representa en su conjunto, el origen eclesiástico del Instituto, dedicado al conocimiento de las ciencias, las artes y las letras Dejamos a los lectores su interpretación de este Proverbio (Proverbios 1: 7), contrastándolo con la esencia de lo que es una Universidad en la actualidad. En el Escudo que se rediseña en 1961 se cambia el nombre de "Universitas Emeritensis" por el de “Universidad de Los Andes, conservándose dicha sentencia en latín, hasta nuestros días.

Esa errónea atribución de la autoría de ese Escudo ha sido dilucidada por los historiadores y directivos del Archivo Histórico de la ULA, José Mejías Lobo y Pedro María Molina Márquez, quienes en el artículo El Escudo de la Universidad de Los Andes. Aproximación Histórica (Boletín del Archivo Histórico, 26 (Mérida, julio-diciembre de 2015) señalan que uno de los elementos simbólicos más representativos de la Universidad de Los Andes es su escudo, diseñado a mediados del siglo XIX y cuya autoría se atribuye a José Francisco Mas y Rubí, rector durante los períodos 1846-1849, 1849-1852 y 1866-1869. El escudo actual de nuestra Alma máter, con algunas modificaciones, deriva de aquel, y a pesar de su significado e importancia desde el punto de vista simbólico e histórico, ha sido poco estudiado. En el presente artículo se aborda el tema del escudo de nuestra Universidad de una manera general y se propone la hipótesis (fundada en documentación del Archivo Histórico) de que su autor fue el periodista, catedrático, escritor, funcionario público (y también dibujante( Miguel Nicandro Guerrero. Insistiendo estos autores, en ese enjundioso estudio, que a pesar de la importancia histórica y simbólica del escudo (o sello) que identifica a nuestra Alma máter, éste ha sido muy poco estudiado en cuanto a su origen y evolución; a ello se añade algunas apreciaciones inexactas respecto a su simbología y autoría, derivadas de interpretaciones erróneas de las fuentes consultadas o de reiteración de opiniones que por débil fundamentación documental han adolecido de falta de originalidad u objetividad La investigación de Mejías y Molina se centra además en identificar los Sellos que en diversas oportunidades la Universidad utilizó, por disposición propia o por imposición del Poder Ejecutivo en los siglos XIX y XX, para certificar oficialmente los documentos que ameritaran su uso, como por ejemplo: certificaciones institucionales o correspondencia con distintos órganos de gobierno local, regional o nacional. El artículo también evidencia la prolongación en el tiempo de aquel primer Escudo de la Universidad de Mérida, el que se continuó utilizando cuando se denominó Universidad de Los Andes, como señalaremos seguidamente.     

3. UNIVERSIDAD DE LOS ANDES (1883-2023). Este nombre fue conferido por el Presidente Antonio Guzmán Blanco (1870-1888), el 24 de septiembre de 1883. Antes de considerar el contexto de esta nueva denominación debemos señalar que el 8 de junio de 1875 el gobierno creó el Colegio Nacional del Estado Guzmán (Mérida), el que prácticamente no funcionó por razones académicas y económicas. Por ello, el 23 de mayo de 1877 se dictó la Resolución del Ejecutivo Nacional por la cual se refundió el Colegio Nacional en la todavía Universidad de Mérida, pues de haberse mantenido aquel colegio se duplicaban los estudios superiores de carreras que en ambos institutos se realizaban. Durante los gobiernos guzmancistas la universidad andina atravesó diversas dificultades de funcionamiento en razón, primero, del establecimiento del referido Colegio, después por la expropiación de bienes, venta y remate de algunas de sus propiedades rurales y urbanas (casas, fincas y haciendas) y, finalmente, con la eliminación de la autonomía académica y eleccionaria de sus autoridades y catedráticos que existía desde 1834. Ello quedó estipulado en aquel Decreto del 24 de septiembre de 1883, el mismo que dio inicio al nombre de Universidad de Los Andes. En adelante, y hasta 1958, el Poder Ejecutivo se arrogó el derecho de nombrar el personal universitario. En realidad, el nuevo nombre venía considerándose desde tiempo atrás, cuando el Presidente Guzmán dispuso el 30 de abril de 1879 la creación del Gran Estado Los Andes o Estado Los Andes, conformado por las regiones de Mérida, Trujillo y Táchira, las cuales fueron denominadas Secciones de la nueva entidad federal. Cuatro años después se concretaría la idea del cambio de nombre por el de Universidad de Los Andes, como parte de un proyecto educativo universitario guzmancistas que se extendería al Oriente y a Los Llanos, lo que no se llevaría a efecto sino años más tarde, en la segunda mitad del siglo XX. Cabe mencionar que en algunos documentos posteriores a 1883 se menciona a la ULA como Universidad Departamental o Universidad Occidental, pero en realidad se refieren a la Universidad de Los Andes. No existe decreto alguno que cambiara etse nombre.

Los citados historiadores agregan otro dato de interés para lo que venimos exponiendo: El sello de 1852fue olvidado durante más de medio siglo (desde 1883), hasta que en sesión del Consejo Universitario del 15 de marzo de 1950, el Dr. Luis Spinetti Dini propone que en adelante deba estamparse en todas las publicaciones de la Universidad el antiguo escudo de este Instituto, correspondiente al sello de 1852, del cual aporta dos fotografías. El acta de dicha sesión, en su punto cuarto reza: [] Cuarto: Spinetti Dini propone que el Consejo resuelva que en todas las publicaciones de la Universidad deba estamparse el antiguo escudo de este Instituto. Al efecto consigna para el archivo del Consejo y para ser remitidas a las diferentes Facultades, sendas fotografías del dibujo realizado por el señor Fausto González, Profesor del Liceo Libertador, y que corresponde al escudo de la Universidad de acuerdo con grabados encontrados en publicaciones anteriores y con el que se halla en la tribuna del Paraninfo, diseñada por Monseñor J. Humberto Quintero. (La proposición Spinetti Dini, resultó aprobada.( Se aprobó además celebrar todos los años el 29 de marzo, aniversario de la fundación del Seminario de San Buenaventura, origen de esta Universidad. 

 Como señalamos, en 1961 al viejo Escudo del Dr. Miguel Nicandro Guerrero, puesto en vigencia por el Rector Mas y Rubí en 1852, se le incluyó la denominación de Universidad de Los Andes para sustituir la de Universitas Emeritensis, manteniéndose su original forma ovalada, como se aprecia en la imagen que incluimos. Pero durante el rectorado del Dr. Miguel Rodríguez Villenave (1992-1996) se hizo una modificación al Escudo, sin consulta a la comunidad universitaria, que según el profesor Eleazar Ontiveros Paolini, produjo un cambio pegándole un machetazo que cercenó su ovalada forma. Y todo por que alguien aseguró que el nuevo escudo permitiría promover con más propiedad unos juegos universitarios y a la par mejoraría la imagen corporativa de la institución. (Símbolos e Identidad en Razones y Pasiones: La Universidad como Tema, 2002). Un reclamo similar hizo el profesor Omar Villasmil: ¿Rescatar la ULA? [Acerca del inconsulto cambio del Escudo de la ULA], Canas. Revista de la Seccional de Profesores Jubilados de la Universidad de Los Andes (Mérida, 2do. Semestre de 2005). A pesar de las protestas en la prensa local, el nuevo diseño se mantuvo, incluyendo aquellos emblemas eclesiásticos descritos por Carlos Chalbaud Zerpa, lo cual de alguna manera simboliza la eterna visión tradicional de la Universidad de Los Andes, la que sigue atada a un cordón umbilical con la Iglesia, al conmemorar anualmente el 29 de marzo de 1785 como su fecha de fundación religiosa colonial, cuando en verdad fue el 21 de septiembre de 1810 cuando nació como una institución universitaria laica, civil y republicana.

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Nuestra interpretación sobre esos cambios al Escudo son en otro orden, permítanme que la exprese: Fue cercenada la parte superior, la cabeza del Escudo original, por ello la Universidad no piensa; fue seccionada la parte inferior, las extremidades con la que la Universidad caminaba, y por ello sigue dando vuelta como un muñeco porfiado, anclada en sus cuatro paredes, sin proyección en las sociedades donde desarrolla sus actividades; fue cortado el lado o brazo izquierdo, representativo de las luchas que otrora hacía legal y conscientemente la universidad contra los gobiernos; dejándose intacto el brazo derecho, con el cual sigue sujetado al contenido del referido “Proverbio” y a la Iglesia encargada de aplicarlo, dentro y fuera de la Universidad de Los Andes. Muchos hechos acontecidos en el tiempo de sus doscientos trece años de existencia permiten demostrar esa interpretación, por cierto, muy particular.  





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