Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:00 pm
Afirmando que la transición ya se inició, la líder de la nueva Venezuela estuvo de nuevo, en Mérida. Su visita reflejó que la victoria está de su lado y con ella todo el pueblo. Ya no hay duda. Imposible que el totalitarismo le arrebate lo que millones de venezolanos habrán de respaldar, firmes y democráticamente comprometidos con el futuro nacional. Así está ya decidido y en su conversación con miles de merideños que la escucharon en las amplias canchas deportivas de Santa Juana, lo ratificaron. Un compromiso que habrá de cumplirse cabalmente pues, andino que empeña su palabra, cumple. Es un asunto de honor, que nadie discute y todo el mundo respeta y aplaude. Una verdad incontrovertible. En rostros de franca sonrisa, el abrazo emocionado y el grito alegre, mujeres y hombres, mucha juventud y la tercera edad inseparables en cordón humano de reflexiva solidaridad, fue el retrato más fiel de que la líder de la nueva Venezuela, María Corina Machado, es la candidata que, sin duda alguna, será electa la Jefe de Estado en las presidenciales del venidero 2024.
Vino a Mérida para agradecerle a su gente haber sido el estado que en toda la república votó mayoritariamente a favor suyo: un extraordinario 97% el glorioso 22 de octubre; y habrá de recordarse que ella, igualmente llegó a la Asamblea como la diputada que hasta el presente haya obtenido la mayor votación en toda la república. Señalamiento importante que igualmente refleja que María Corina Machado desde hace tiempo está en el corazón nacional, aunque el régimen no la quiera. Pero el pueblo, que es sabio, y mucho más poderoso que el régimen, sin embargo la tiene muy en alto. Tanto que ya la sabe victoriosa y, para que así suceda, crece en multitudes. Un respaldo que se expande, demostración también evidente de unidad porque lo conforman, en aldeas, pueblos y ciudades de todo el país, la más extraordinaria gama de fraternidad y de solidaridad que en estos tiempos de tanta separación se está dando entre venezolanos de todas las tendencias que, responsablemente, piensan en positivo sobre el devenir de Venezuela.
María Corina une, sin duda alguna. Su mensaje va en ese lineamiento., Busca la Gran Alianza Nacional y lo está logrando en cada paso que da en su sacrificada tarea de vencer toda clase de obstáculos que el régimen le opone, y que ella derriba con suma inteligencia, con el aplauso, incluso, de muchos uniformados, de cualquier color y función, que saben lo imposible que les resulta oponerse a la fuerza de una avalancha popular que la está acompañando en todas partes. Su accionar es la mayor y mejor demostración de la conducta, seria y responsable, de una líder que quiere construir una nueva Venezuela, como ella lo sostiene, donde la paz sea verdadera y no fingida; de una libertad que derribe de una vez por todas cualquier barrera del totalitarismo, y despeje para siempre el camino hacia la recuperación de una nueva democracia más profunda y sólida, más de todos, para todos y por todos.
Sus palabras dichas a sus entusiastas partidarias y partidarias que le escucharon, previa a una rueda de prensa con más de una veintena de periodistas locales, fueron de honda reflexión sobre el inmediato porvenir venezolano y serias advertencias al régimen que, cada día se muestra desesperado, acorralado y quedándose solo en Miraflores. Dijo que en su gobierno, porque derrotará a Maduro o a cualquiera que salga en su nombre a defender lo indefendible, es decir un socialismo que fracasó estrepitosamente como ideología y en sus funciones de gobierno.
Entre aplausos, precisó: “El régimen tiene la plata, pero nosotros la gente”. Una verdad indestructible, que cada día se convierte en realidad, que ya nadie puede ni siquiera intentar disminuir su importancia y sobre todo poderío.
Tal cual lo dijo Luis Rangel, el sabio, el reflexivo pensador de La Parroquia, de quien todos buscan su consejo, porque es un gran conciliador, un gran demócrata y un hombre que puede darse el lujo que muy pocos pueden darse, el de tener un millón de amigos: “María Corina partió en dos la historia electoral de Venezuela. Y los historiadores ya comienzan a buscar el por qué de esa verdad…”·