Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 10:34 pm
Tras el
altercado diplomático que surgiera luego de efectuarse el referéndum consultivo
por nuestra territorialidad y/o soberanía sobre la Guayana Esequiba, que
ordenara la AN, de preguntas muy específicas y comprometedoras, lo cual motivó
la intervención de algunos organismos internacionales, tales como: ONU, presidentes
que se ofrecieron de mediadores, además de organismos regionales: Caricom y
Oganización de Países del Caribe Oriental (OECS, siglas en ingés), que forman
parte del Commonwealth of Nations, los presidentes Ali y Maduro, de Guyana y
Venezuela, respectivamente, aceptaron reunirse a instancias de los organismos y
personalidades mencionadas en Kingston, capital de San Vicente y Las
Granadinas, donde por solo un día
(14/12), se logró limar ciertas asperezas –tensiones- que habían surgido en
torno al espacio de referencia por una ocupación fáctica de aquella en
violación flagrante al Acuerdo de Ginebra suscrito por ambas naciones el
17/2/1966 convinieron, dejando a un lado una aberración del presidente extinto
durante 2/2004, cuando Nicolás Maduro era canciller, asintieron en abordar tal
disputa conforme a las normas establecidas en el AG y alguna otra discrepancia,
en concordancia con los principios del drecho internacional, así como el
descarte de toda acción unilateral. No habrá amenazas ni empleo de fuerza
militar alguna. Asimismo, ambos mandatarios acordaron una reunión en Brasil
durante el primer trimestre de 2024 sobre el tema.
Situación
enrevesada puesto que el caso se halla en revisión ante la CIJ, organismo al
cual Guyana jamás debió apelar para la solución de la controversia, en virtud de
la existencia del AG, alternativa única y válida, no otra, para dilucidar sobre
la soberanía de unos 160000 km cuadrados de la “Zona en Reclamación”.
Más aún,
cabría alegar muy convenientemente, que
en vista de los acuerdos alcanzados y dados a conocer oficialmente, aunque no
formalizados. Pero, conexos al AG, toda demanda
ante la CIJ podría quedar sin efecto, y
así, no caer en otro altercado jurídico e incluso plomático, tan inconveniente
para ambas partes, comprometidas a no recurrir a acciones unilaterales, sino
conforme al derecho internacional.
Isaimar@gmail.com