Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 09:36 pm
en Venezuela, de las cuales debemos
hacer inventario, razonado y sensato, a los fines de extraer conclusiones que
nos resulten válidas para determinar tácticas y estrategias con vista a los
meses venidero del nuevo que va a
comenzar, en varios días.
Por supuesto, que un nuevo año no es motivo de borrón y cuenta nueva,
pero sí oportunidad para delinear nuevas acciones y procedimientos para buscar
la superación de las fallas y acometer con ahínco y mucha serenidad los planes
con los cuales vamos a intentar la plena y efectiva recuperación de la
democracia para revertir las tendencias de empobrecimiento de las mayorías.
Las incidencias políticas han estado a
la orden del día, con la circunstancia
de que, con acierto opositor, se pudo lograr que la agenda noticiosa no
fuera impuesta por el gobierno, sino que saliera del lado distinto, es decir de
la acera contraria. Así fue, porque las elecciones primarias del veintidós de
octubre demostraron que el país no hizo caso a las presiones, la desmedida
propaganda gubernamental y el acoso, para lograr un proceso transparente y
suficiente para acumular una gran cantidad de electores.
Quedó patente que, no obstante el sabotaje de varios
candidatos (Capriles y Prosperi, por ejemplo) no se suspendió el proceso y, más
bien, se encaminó hacia el éxito, lo cual es un asunto que requiere mayores
análisis, porque numerosos dirigentes
quedaron en evidencia de su escaso respaldo popular, porque no fueron
capaces de logar la ansiada, por ellos, suspensión y, en otro momento, la
presencia del poder electoral como organizador del evento.
En segundo lugar destacó el asunto del
referéndum consultivo sobre el tema del territorio Esequibo, en disputa
antes con el Reino Unido y ahora con la
República de Guyana, asunto de mucha importancia, frente a la cual
hemos tenido numerosos desaciertos históricos. Lo concreto. Envuelto
todo el liderazgo de gobierno y colaboradores de la “oposición” (ojo, entre comillas, porque no se oponen
sino que cooperan) no pudieron mover al país, a pesar de que se difundieron
mensajes publicitarios, entre todos los canales, por más de mil horas.
Cayeron muchas caretas del supuesto
liderazgo político. Se demostró que hay otro país, que no se mueve con partidos y liderazgos viejos, sino que
está por encima de todos. Es decir, un espacio para auténticos dirigentes salidos de cualquiera de los sectores, pero
poseedores de valores y principios reconocidos por las mayorías.
En lo social, debemos destacar que el tema de las remesas
familiares ha venido creciendo, desde todos los continentes, y que hoy
el país recibe millones de dólares que van directamente a las familias
para paliar las estrecheces alimenticias, que no se cubren con los alimentos
aportados por el tesoro nacional.
En lo económico debo destacar que hay
más ingresos, fruto de la venta petrolera, superada, aunque no en mucho, pero
acompañada de mejores precios y de la suavización
de las sanciones impuestas por Estados Unidos de América.
En lo regional merideño debo señalar que
en noviembre se presentó el movimiento político independiente UNIDOS POR MERIDA, con una visión integradora
de nuestra entidad, con fines de su desarrollo pleno. De ello seguiremos
tratando.