Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 04:58 pm
Gerard Páez Monzón
Candidato a Rector
Universidad de Los Andes
Érase una vez, la historia de un país en
un mundo imaginario donde vivía toda una población cuya fe dominante era sólo “Sentir
poder”. Un whiskycito gratis era poder
en esa sociedad. ¡Sí, sí sí! Quien lo invitara, importaba, y mucho, porque ese
poder de esa persona debía pasar a ser del invitado, era su eje de vida:
“quitar para tener, para sentir poder, para ser igual”, había que adherírselo,
no conquistarlo. Así vivían todos menos unos pocos.
El valor de sus ciudadanos se centraba en
adherirse poder de otros y/o con otros. Vivir de lo urgente era encontrarse con
otros ciudadanos que sientan lo mismo, que comulguen la misma fe, esa de adherirse
poder de otros. Lo importante, para esta religión, no es..… importante, no
existe. Lo importante, lograr el bienestar de un país, no es importante, mientras
que hablar de la desigualdad es urgente, es sentir poder, es luchar. De nuevo,
como con el whiskycito , había que adherirse a esa otra persona quien invita a
conversar sobre la desigualdad. Hacen colectivos, se adhieren a éstos mutuamente.
Sienten el choque con aquellas personas quienes accionan en lo importante,
aquellas personas quienes practican la fe de la realidad, las que verdaderamente
transforman y producen bienestar social. Los fieles de lo urgente no desean
saber nada de los fieles de lo importante, ni cómo lo hacen ni quiénes son, no
existen; asocian éxito con imperio, con capitalismo, con desigualdad a pesar de
ser esas sociedades sus destinos cuando deciden irse de aquí . No es igualdad
utópica, esa de papel, ésta les encanta. No es igualdad de parásitos, esa de
quitar para dar, ésta la practican. Es igualdad del esfuerzo, ésa de producir y
decidir si dar o no libremente, ésta la odian tanto que niegan el cómo se
produjo el whiskycito , ni se lo
preguntan. Es, además, la única fe que ve desigualdad en el color de la piel,
les encanta esta desigualdad por lo
eterno y decantado, sólo un color lo ven como desigual; son los únicos que ven
desigualdad en la piel negra, hasta pierden la fe en Dios por eso.
Los Espacios Universidad.
El lograr transformar a una Üniversidad en
la mejor del mundo no es importante, hablar de la desigualdad en la Universidad
es urgente, es sentir poder, es luchar. Es más de lo mismo, es el whiskycito de la
historia a adherirse. Son quienes desean que no le nombren a los que accionan
por la igualdad del esfuerzo universitario; éstos son los mal llamados
Académicos.
Lo urgente es lo que se vive, es una
fuente de adquisición de poder. Ser parte de una caravana es lo urgente, hacia
dónde va no importa. Lo importante, el destino, duele porque no es parte de lo
urgente, de eso que les pueda ofrecer fuerzas de poder y de adherirlo igual
como sentarse a tomar un vaso de agua con sed, tomarse un vaso de poder sentados,
en colectivo, agarrados de las manos, abrazados... y así se van adhiriendo
poder, más y más en sus sangres hasta un punto umbral donde la creencia de la
fe de lo urgente les explota por todo el cuerpo haciendo que sus mentes se magneticen
cayendo en una fosa oscura giratoria, polarizada negativamente por sentir poder,
porque lo único que ven es lo urgente y polarizada
positivamente por sentir lo urgente, porque lo único que ven es poder. Se les
categoriza como el peor de los “zombies” por no distinguir nada importante.
¿Qué es lo
importante?
A los que ven fuera de su religión se les
cuestiona y asigna el no desear lograr el propósito de igualdad social, lo cual
realmente no es deseado por su religión. Lo que sí saben, pero no lo admiten, lo
dejan fuera de la fe, es que todo aquello que sea importante choca con sus oídos,
les absorbe todo tipo de energía, les “lava la voluntad”, son momentos de
blasfemias. Son los sentimientos de desigualdad el fin, el propósito, el engaño
para sus ansias de poder, del que tanto disfrutan vivirlo a piel viva y guían sus
vidas. Se les muestra a estos seres una sociedad con mejor grado de igualdad, en miles de kilómetros, y de inmediato brincan a ver una desigualdad social en cualquier grano de
arena que requiere de un nanómetro para medirla.
En las Universidades son los Académicos
quienes accionan en lo importante. En las universidades son los populistas
quienes viven de lo urgente. En un país son los Capitalistas quienes accionan
en lo importante. En un país son los comunistas, los socialistas, los
sindicalistas, los malandros, quienes viven de lo urgente, se buscan, se
reúnen, se adhieren poder del uno del otro, del colectivo, llegan a sentir el
placer del robo como una mordida estirada a una concha de mango con los ojos
cerrados, tal cual.
No les hable de los logros de los que
accionan en lo importante porque les ataca lo urgente, ese juguito de lo
urgente, de dolor por el prójimo, el pobre, el de la desigualdad… necesitan
poder, energía. Otra persona que coincida en abrazarse a hablar de lo triste, de
lo injusto, del dolor del discriminado es suficiente para recargar fuerzas y poder.
Se levantan de la mesa, se despiden, y salen saltando de alegría, lograron
combatir el mal, resolvieron, lucharon y a camita orgullosos. Al siguiente día
se sienten gigantes, se sienten que son ciudadanos a cabalidad y no pueden
creer que existan “people” Capitalistas, que se consideren sus resultados como
bienestar social, como importante, en un país; en una universidad no pueden
creer que existan “people” Académicos que se les pueda considerar sus
resultados como algo importante. Hacer realmente algo por los Profesores
Universitarios a quienes le rompieron el contrato con los miserables salarios
no es importante, hablar de eso sí es urgente.
Venezuela y la
ULA.
Venezuela y la ULA gritan juntas que basta
ya la praxis de la manipulación de lo urgente como religión, como masoquismo colectivo
y especialmente masoquismo individual por sus predicadores populistas para
hacer sentir poder a sus fieles seguidores del autoflagelo del dolor humano, del
universitario, de la sociedad y Universidad sin lograr revertir la
desigualdad en calidad de frutos de vida. ¡Basta ya!, ¡Piensen en sus hijos
y nietos!
Ambas gritan, ¡Despierten consciencia y concéntrense
en lo importante!, en la ejecución de logros, de resultados, en el bienestar
social y universitario, en curar el dolor humano y académico.
Extirpando ese tumor metastásico de
populismo dentro y fuera de la Universidad y país, podemos con mucha facilidad crear
la nueva Üniversidad de Los Andes con los Puntos Sobre La Ü y construir un gran
país.
¡Abajo el populismo, lo urgente y el
chavismo!, ¡Arriba la Libertad!.