Mérida, Junio Viernes 05, 2026, 06:03 pm
Estimados lectores:
Viaje al
Amanecer: Una Invitación a Experimentar la Belleza del Nuevo Día
En estos días en que la electricidad
nos abandona a cada rato, sin previo aviso ni posibilidad de protesta, la
mayoría de las personas experimentamos una suerte de “limbo existencial”. Si la
interrupción ocurre de día, el inconveniente es menor, pues la luz solar nos
permite continuar con algunas actividades. Sin embargo, esta claridad se
desvanece cuando los densos nubarrones cubren la sierra, obstaculizando el paso
de sus rayos. Pero es, en la aciaga hora crepuscular, ese instante ambiguo
entre la tarde y la noche, cuando la oscuridad se cierne lentamente sobre
nuestros espacios, que muchos sucumben a la desesperación. La única solución
plausible y maravillosa que emerge es, precisamente, la lectura.
Ante la casi constante precariedad
del suministro eléctrico, que nos impide recurrir a dispositivos electrónicos y
computadoras para el entretenimiento, los libros —afortunadamente— han
recuperado su sitial de honor como compañeros inseparables en estos tiempos de
forzada clausura.
De pronto, otro apagón. La vida se
detiene en una pausa obligatoria, pues innumerables actividades se ven
imposibilitadas sin electricidad. Entonces… ¿Qué hacer para sobrellevar sin
angustia las largas horas vacías, pesadas y tediosas que se avecinan? La
respuesta reside en buscar un libro y sumergirnos en sus páginas. Al hacerlo,
como si ascendiéramos a una alfombra mágica, seremos transportados lejos, muy
lejos, hacia donde nuestra imaginación nos lleve: a descubrir lugares,
historias, pensamientos, costumbres, personajes, épocas, religiones, culturas,
amores con finales felices y otros no tanto.
Esto es precisamente lo que me ha
ocurrido a mí en este tiempo de oscuridad impuesta. Encontré en mi biblioteca
un ejemplar del maravilloso libro “Viaje al amanecer” de don Mariano Picón
Salas. ¡Qué fascinante! Es una obra tan envolvente y hermosa que, sinceramente,
considero que debería ser una lectura obligatoria en los liceos. Así, nuestros
jóvenes, a menudo distanciados del sentido de pertenencia a sus raíces,
encontrarían en sus páginas magistralmente escritas ese arraigo, ese
conocimiento, ese amor incondicional por estas tierras fecundas, mágicas e
interesantes que un día los vieron nacer.
A veces, y lo sé por experiencia, los
docentes eligen novelas de moda. Ojo, no digo que sean malas, pero teniendo una
joya literaria como “Viaje al amanecer”, su inclusión en el currículo sería,
sin duda, sumamente apropiada. Les aseguro que, una vez leído, algo se
transformaría en el espíritu de nuestros adolescentes. Sería como accionar un
interruptor, iluminando un pasado colonial que desconocen. Aprenderían, por
ejemplo, de la mano de don Mariano, sobre la identidad venezolana y
latinoamericana, la historia, la cultura y el paisaje. A través de una prosa
poética y evocadora, Picón Salas emprende un viaje introspectivo, explorando
las raíces del ser venezolano y su relación con el pasado y el futuro.
¿Conocen ustedes personajes como
Maricastaña o Josefita? ¿Se han imaginado cómo se excavan los entierros que
solían estar en los patios de la casa? ¿Saben que hubo una procesión de
ataúdes? ¿Qué tal conocer, de la mano del abuelo, el mercado donde: “Los lunes
amanecían llenos de fragancia rural, cruzados por burritos y bueyes cargueros
que conducían a la plaza su olorosa provisión de frutas y verduras…”
Los libros poseen la cualidad, entre
muchas otras, de transportarnos hasta donde el corazón y las ganas nos guíen.
Durante el tiempo que dure nuestra lectura, sea mucho o poco (eso depende de
cada quien), nuestra respiración se acompasará con las páginas. Entraremos en
ese mundo, sin peligro de ataques de virus. Estaremos inmersos en primaveras,
veranos, inviernos, otoños, lluvias, tormentas o sequías. Con nuestro libro,
podremos llorar, dialogar, disentir, sonreír y, por qué no, hasta pelear
mentalmente con el autor porque su relato no concluyó como hubiéramos deseado.
Hoy hemos querido reseñar “Viaje al
amanecer” y recomendarlo a padres, representantes y docentes, especialmente
para que lean con sus muchachos estas historias repletas de sueños y de amor
patrio. El refugio en el claustro de las páginas.
Honor a don Mariano Picón Salas,
ilustre merideño. Su obra sigue siendo estudiada y valorada por su profundidad,
su lucidez y su vigencia. Su legado perdura como un faro intelectual que
ilumina la comprensión de la identidad y la historia de la región.
Nos toca preservar su memoria y su
legado, pero lamentablemente su libro no es fácil de conseguir. Por ello, sería
una excelente iniciativa que algún organismo dedicado a la cultura imprimiera
ejemplares de esta obra, para que todos tuviéramos acceso a este conocimiento
entrañable que nos legó don Mariano en su libro “Viaje al amanecer”.
Gracias a Librería Temas por
facilitarnos el material necesario para realizar estas reseñas.