Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 03:47 pm
Se dice que la gran mayoría de las mujeres que
pierden la virginidad antes del matrimonio terminan arrepintiéndose, más que
del hecho en sí, de la persona con la cual la perdieron, o de ambas, que es aún
peor.
Habiendo conversado del tema con algunas personas de
confianza, me parece prudente, e incluso urgente, responder hoy, qué se le
puede decir a una joven que ha perdido su virginidad y se encuentra
arrepentida, antes de las demás cuestiones a tratar sobre el tema.
Como ya lo dije en el artículo anterior, hay que
empezar por aclarar que, el valor de la virginidad, para la Iglesia Católica,
va más allá de un simple estado físico, es una virtud que expresa: pureza del
corazón, entrega total a Dios y respeto por la dignidad de la sexualidad
humana. La Iglesia enmarca la virginidad en la virtud de la castidad, que es un
llamado a todos los fieles a vivir su sexualidad de manera ordenada y santa, de
acuerdo con su estado de vida (1 Corintios 7).
Para los solteros, la virginidad antes del matrimonio es una forma de
preparación para el don de sí en el matrimonio o una ofrenda exclusiva a Dios.
Es fundamental abordar este tema con sensibilidad y
compasión, reconociendo las emociones y la situación personal de la mujer. Aquí
hay algunas pautas sobre qué se le podría decir:
En cuanto a cómo tratar el tema con alguien que se
ha arrepentido:
0. Orar antes de hablar:
Pedir al Espíritu Santo que nos ilumine sobre qué decir.
1. Valorar su Dignidad: Ha
de recordársele que la dignidad de una persona no está determinada por su
virginidad o sus decisiones pasadas, sino del hecho de ser hijos de Dios por
adopción. Afirmarle que su valor como persona permanece intacto, sin importar
lo que haya sucedido. Afortunadamente vivimos en tiempos en los cuales ya no es
tan escandaloso como en épocas pasadas, no llegar vírgenes al matrimonio.
2. Invitar a la
Reflexión: Puede invitársele a reflexionar sobre su experiencia, haciendo
preguntas abiertas que la ayuden a explorar sus sentimientos y pensamientos al
respecto. Preguntas como "¿Cómo te sientes con respecto a lo que ha
ocurrido?" pueden ser útiles. Un llamado a tomarse un tiempo para pensar
el porqué del sentimiento. ¿Es porque la experiencia no fue lo que esperabas?
¿Sientes que fue demasiado pronto, o con la persona equivocada? ¿Hay presiones
sociales o culturales que te hacen sentir arrepentimiento? ¿Te sientes
engañada? Ayudarle a entender la raíz de su arrepentimiento puede ayudarle a
procesar sus emociones.
Hablar sobre el Perdón (y del sacramento de la
confesión): Si está lidiando con sentimientos de culpa o vergüenza, es crucial
recordarle que en la fe católica existe el perdón. Dios ofrece misericordia y
un nuevo comienzo. Se puede llevar este tema a la confesión, donde podrá
encontrar sanación y paz.
Fomentar la Esperanza y el Futuro: Animarle a mirar
hacia adelante, a tomar decisiones que sean coherentes con sus valores y
creencias en el futuro. La esperanza y el amor de Dios son siempre una guía
para un nuevo comienzo. Enfatizar que su valor no está ligado a su virginidad:
Su valor como persona no se define por esta experiencia. La dignidad de ser
hijos de Dios va mucho más allá que eso.
Ofrecer apoyo: Hacerle saber que no está sola y que
puede contar con el apoyo de, un asesor espiritual, amigos, familiares o
incluso grupos de fe que la ayuden en su camino. Si se siente abrumada o sus
sentimientos de arrepentimiento persisten e interfieren con su vida diaria,
considerar buscar apoyo profesional. Un terapeuta, asesor o consejero puede
ofrecerle herramientas y estrategias para procesar estas emociones de manera
saludable.
Beneficios de la Influencia Positiva: Puedes
hablarle sobre la importancia de rodearse de personas que fomenten una vida
sana y que respeten sus decisiones y deseos, ayudándola a tomar decisiones
alineadas con sus valores.
Se debe recordar siempre ser comprensivo y escuchar
sin juzgar, ofreciendo un espacio seguro para que ella pueda expresar sus
sentimientos y dudas. Estar presente y ofrecer un apoyo sincero es fundamental.
Estamos hablando únicamente del hecho de haber
perdido la virginidad, porque hablar de si quedó embrazada abarca otras
realidades y consideraciones. Dios con nosotros.