Mérida, Junio Sábado 06, 2026, 05:01 pm
Con léxico jurídico, alguien podría reprochar a Pereira Meléndez [director de la revista Lexitum] que me homenajee y mi rostro aparezca en la portada del prestigioso magazine. He sido, durante casi 50 años, una moción «no ha lugar» en un país donde, lamentable y frecuentemente, cofradías suelen fuetear o proscribir a intelectuales profesos del solipsismo y quiescencia como yo. Cierto que carezco de fundamentos para acoplar mis ideas a esas que ostentan preintencionales mediocres, mezquinos y saboteadores que pujan por convertir organismos culturales en https://opentext.uoregon.edu/healers/chapter/el-conuco/. Aparte, no soy activista político ni tengo poder de ninguna índole. No adhiero a cosa distinta que el Estado de Derecho y Justicia legítimo, constatable.
Durante las décadas de los años setenta, ochenta y noventa, en la Universidad de los Andes, me honraban ruiseñores cuando reconocían, respectaban y divulgaban –exentos de insidia- mis aptitudes literarias. Recuerdo, con gratitud, al «Rector de Rectores» don Pedro Rincón Gutiérrez. Pero conocí más autoridades académicas que me dieron trato de honorable y fidedigno escritor. Mis mejores amigos eran filósofos del Derecho, epistemólogos, pensadores y videntes. Hace poco conté una anécdota (*) relacionada con dos:
1.- https://bibliofep.fundacionempresaspolar.org/dhv/entradas/c/cappelletti-angel-j/
3.- https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Manuel_Brice%C3%B1o_Guerrero
Era raro hallar, entre mis colegas [poetas – narradores – ensayistas] personas con suficiente desenfado para expresar admiración por el otro que exhibía indiscutible talento. Unos a otros se miraban con sorna y desaprobación. Una enfermedad llamada «Alter Ego» los mantenía subestimándose, separados y apuntándose con sus afilados prejuicios para herirse.
ADENDA.-
* https://www.elnacional.com/2025/08/con-dos-filosofos-del-derecho-rodriguez-arias-bustamante-y-cappelletti-merida-1993/ (mi alusión, supra)